Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

martes, 2 de septiembre de 2014

Efeméride: La rendición de Japón.

2 de septiembre de 1945

Rendición incondicional de Japón
Con la firma del documento de rendición de la última de las pontencias del Eje se puso fin a la Segunda Guerra Mundial

Un día como el de hoy de 1945 se firmó a bordo del buque USS Missouri, anclado en la bahía de Tokio, el acta de rendición del Imperio de Japón. Tras el lanzamiento por Estados Unidos de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki (6 y 9 de agosto) y la declaración de guerra por la URSS (8 de agosto), Japón no tuvo más remedio que aceptar la situación y comenzar a negociar la paz con los Aliados. Éstos no aceptaron otros términos que no fuesen la rendición incondicional de todas las fuerzas armadas japonesas dondequiera que se hallasen. El breve documento final, de apenas ocho párrafos, fue redactado por el Departamento de Guerra de Estados Unidos y aprobado por el presidente Truman. A las 09:04 a.m. fue firmado por los representantes japoneses y unos minutos más tarde por el general Douglas MacArthur, comandante supremo de las fuerzas aliadas. Con aquel acto se puso punto final a la Segunda Guerra Mundial.



El blog no está muerto, tan solo en parada vacacional ;)

domingo, 27 de julio de 2014

Hoy en Cómo lo hacen: tambores taiko.

Esta vez traigo un documental la mar de interesante sobre la fabricación de estos imponentes instrumentos. Como se menciona en el video esta fábrica, se encuentra en Hakusan, en la provincia de Kanazawa. Esta empresa, llamada Asano, es la más importante de Japón dedicada a la fabricación artesanal de taikos. En la ciudad también se imparten cursos para poder tocarlos y de artesanía para poder construirlos. Asano lleva más de 400 años dedicados a la fabricación de taikos, lo que también los hace ser los más caros pero más buscados del mercado. Mirad el reportaje y sabréis el porqué de su fama.

domingo, 13 de julio de 2014

Introducción a las medallas y órdenes del Imperio Japonés (1874-1945)

   Uno de mis intereses desde hace años son las antigüedades y el coleccionismo, también la historia militar es una de mis pasiones, la japonesa más concretamente. Por eso hace tiempo aunando estas dos aficiones comencé sin querer a coleccionar objetos de la Segunda Guerra Mundial. Terminé centrándome exclusivamente en órdenes, medallas e insignias civiles y militares del periodo imperial (mediados del XIX hasta 1945). Este artículo fué escrito para ser publicado en la revista Ares de historia militar. Tan solo se trata de una introducción para los interesados en el mundo de la farelística (el estudio de las medallas y órdenes), aunque también puede ser interesante para cualquier persona interesada en la época.

   Hasta mediados del siglo XIX Japón todavía se encontraba en plena época feudal,pero la prohibición de cualquier injerencia del exterior impuesta por los Tokukawa llegaba a su fin. En 1853 la expedición naval norteamericana comandada por el Comodoro Perry forzó al shogun a abrir las fronteras al comercio exterior, hasta entonces muy limitado. A partir de ese momento Japón comenzó una vorágine modernizadora que afectó a todos los estratos de una sociedad que tuvo que adaptarse a los nuevos cambios. Uno de los nuevos desafíos que tuvo de afrontar el nuevo gobierno Meiji fue el de su autodefensa, se necesitaba un ejército fuerte y moderno si Japón quería competir por la supremacía en Asia. Durante el periodo Meiji entre muchos otros cambios la autoridad Imperial se restauró, perdida siglos atrás, se abolió el feudalismo y se eliminó a la casta de los samuráis. También se contrataron asesores extranjeros para supervisar la creación de un poderoso ejército y una potente armada, sobre todo acudieron oficiales de los ejércitos franceses y prusianos de lasque se copiarían sus estructuras y organización.

   Tras la Restauración Meiji el recién formado Consejo de Estado decidió en 1871 introducir también medallas y condecoraciones para sus soldados a imagen de lamedor tradición europea. Para esta tarea se designó a Matsudaira Nuido-no-Kami como primer Presidente del nuevo Departamento de Condecoraciones Imperiales. La primera condecoración oficial de guerra fue la otorgada en 1874 a los más de 3000 soldados enviados en expedición punitiva a Formosa tras la muerte de 60 marineros japoneses en un ataque ejecutado por tropas al mando de Taiwán.

Medalla conmemorativa de la expedición a Formosa (1874) (Imperialjapanmedalsandbages.com)

   Durante las siguientes décadas Japón se convirtió en una potencia capaz de hacer frente a cualquier amenaza exterior. Fortalecida gracias a una poderosa armada, una voluntad férrea, e inspirada por un sentimiento de preponderancia sobre sus vecinos comenzará a plantearse la aventura colonial. Sus primeros enfrentamientos importantes llegaron en 1895 cuando vencen a China por el control de Corea, y en 1900, donde junto a una coalición internacional lucharon durante la Rebelión Bóxer. Pero sería en 1905 cuando Japón consiguió la victoria con la que ganarse el respeto internacional que tanto deseaba. El Japón Imperial venció a Rusia en una guerra por tierra y mar por el control de una serie de puertos estratégicos en la costa China. La Guerra Ruso-Japonesa fue la primera gran derrota de una potencia occidental por un país asiático y sería ampliamente explotada por la propaganda nacionalista japonesa.

Medalla conmemorativa de la Expedición Boxer (1900) (Colección del autor)

   En la década siguiente la participación de Japón durante la Primera Guerra Mundial asaltando los puertos alemanes en China a favor de los aliados no fructiferó en los beneficios deseados por unos gobernantes, y sobre todo un ejército, que comenzaba a desconfiar de las potencias occidentales. Con la ocupación de Manchuria a comienzos de la década de los treinta las relaciones del Imperio Japonés con los Estados Unidos y sus aliados se rompieron definitivamente. Finalmente la alianza de Japón con las Potencias del Eje derivó en un conflicto armado que no finalizaría hasta 1945, cuando la pérdida de millones de vidas fue ya irreversible.

   Pese a su influencia europea el sistema de medallas y premios japonés no se asemeja a los sistemas occidentales. En primer lugar, porque las condecoraciones principales eran entregadas indistintamente tanto a civiles como a militares, excepto la Orden del Milano de Oro, entregada exclusivamente a militares por méritos de guerra. Este hecho se explica por la acusada presencia del ejército en la sociedad civil de la época. Las asociaciones de apoyo a los militares y las de veteranos del ejército fueron comunes durante toda la primera mitad del siglo veinte.

Este oficial porta orgulloso las tres órdenes japonesas más importantes. (Colección del autor)

   Pero quizá más destacable sea la dificultad para recibir los premios exclusivamente al valor, que muchas veces se concedían a título póstumo. Este hecho puede hacerse extraño si uno no tiene en cuenta la particular filosofía de vida japonesa. En la mayoría de ejércitos, las condecoraciones cumplen dos funciones distintas según su tipo: las de buen comportamiento, campañas y servicio prolongado informan del historial militar del portador, mientras que las de mérito y valor señalan al portador como un individuo que ha realizado acciones merecedoras de crédito por parte de su país. Sin embargo, el valor en la consecución de los objetivos del emperador, bajo el punto de vista japonés, no era algo a recompensar, sino un deber ineludible para cualquier ciudadano. Partiendo de ahí, el listón para que un hecho valeroso fuera considerado como extraordinario estaba muy alto. 

   Una diferencia más sutil está en la intención, la entrega de una condecoración suele buscar dos objetivos: recompensar al que la recibe, elevando su moral, e identificarle como ejemplo a seguir para sus compañeros. Sin embargo, para el japonés medio, la moral era algo superfluo, el convencimiento de que el Japón prevalecería sobre todas las calamidades, unido a su concepción de la vida y la muerte, hacía innecesario fomentar los hechos valerosos entre la tropa. De modo que en el ejército japonés, prevalecía la intención de distinguir más que la de reforzar la moral. Prueba de ello era la costumbre ampliamente instaurada de ascender de rango a los muertos en combate, como en el caso de los pilotos kamikaze.

El general Tojo con una buena muestra de condecoraciones y medallas japonesas, chinas, tailandesas y europeas.

   A pesar del aparente desdén por las condecoraciones, el hecho de recibir una era un gran honor para cualquiera y para su familia. Siempre se entregaban por orden del Emperador, no solo en su nombre, todos los documentos tienen su sello, de modo que recibir una condecoración significaba que se había recibido la atención del emperador durante unos momentos. De hecho, las condecoraciones de 1er y 2o grado eran concedidas por el emperador en persona. Pero esa atención requería esperar mucho tiempo para llevarse a cabo, el proceso de concesión solían tardar meses, o incluso años. 

   Todas las medallas y condecoraciones japonesas se entregaban con su caja correspondiente, de madera de paulonia cuya hoja es uno de los símbolos imperiales(hoy en día están hechas de plástico), también una cinta o galón y una roseta para las órdenes. Tanto las medallas como las órdenes de menor rango estaban envueltas en un papel fino que puede contener el nombre del premio y en ocasiones la fecha de facturación, aunque su carácter desechable hace que sea algo difícil de ver. Junto con todo el conjunto se podían entregar varios tipos de documentos. Los más importantes son las concesiones, estas pueden alcanzar un alto grado de detalle y arte implicados en su realización. Otro que puede verse con facilidad, de diseño sencillo, y que también se entregaba con todas las órdenes representaba un estipendio para el receptor. En ocasiones estos últimos documentos pueden ser confundidos por concesiones.

Detalle de un documento de concesión. (Colección del autor)

   Pero de entre todas las medallas y condecoraciones japonesas, las órdenes sonde las más bellas. El sistema de órdenes imperiales japonesas consta de las siguientes condecoraciones, por orden de importancia: la Orden del Crisantemo, la Orden del Sol Naciente, la Orden del Milano Dorado, la Orden de la Preciosa Corona y la Orden del Tesoro Sagrado. 

   Pese a ocupar el segundo lugar en el escalafón nacional, la Orden del Sol Naciente fue la primera otorgada por el Gobierno japonés y es la más conocida,instaurada el 10 de abril de 1875 por el Consejo de Estado, durante el reinado del emperador Meiji. Su nombre y diseño proceden del emblema nacional japonés por antonomasia, el sol naciente y los rayos que surgen de él. Se trata tanto de una recompensa civil como militar, siendo a menudo otorgada a extranjeros por sus servicios a favor del Japón.

Órdenes del Sol Naciente de 8ª y 7ª clase, también una miniatura muy poco común. (Colección del autor)

   La Orden del Sol Naciente ha tenido más de cuatro millones de receptores en su historia contando todos los grados, siendo la mayoría militares que han recibido cualquiera de las dos clases inferiores. Durante la Segunda Guerra Mundial, la Orden del Sol Naciente fue ampliamente concedida no sólo a políticos y militares japoneses,sino también a los pertenecientes a países aliados como Manchukuo, Tailandia,Finlandia, Italia o Alemania. Por ejemplo, el ministro Joachim von Ribbentrop y el mariscal Carl Gustaf Mannerheim recibieron la Orden con Flores de Paulownia, el mariscal Walther von Brauchitsch y los almirantes Raeder y Dönitz la orden de primera clase, o el Obergruppenführer Reinhard Heydrich que recibió la orden de segunda clase. 

   Otra de las órdenes más conocidas y más bellas es La orden del Tesoro Sagrado,instaurada mediante Edicto Imperial en 1.888. Consiste en una estrella en plata sobre una superficie de esmalte azul, rodeada de dieciséis piedras rojas, unidas por líneas doradas. Todo ello está montado sobre una cruz con cuatro rayos en esmalte blanco. Esta orden representa dos de los tres tesoros imperiales: el Espejo Yata y las Joyas Yasakani, de miles de años de antigüedad. Se decía que el espejo era tan sagrado que ni el Emperador podía mirarlo directamente, el espejo representa la pureza y la sabiduría, las joyas representan la bondad, la obediencia y el afecto.

Aquí vemos al ministro de exteriores japonés Yosuke Matsuoka, al Generalfeldmarschall Wilhelm Keiter y al embajador alemán Heinrich Georg Stahmer, este último portando la Orden del tesoro sagrado de 2ª clase Detrás de estos un oficial japonés luce la misma orden en su 3ª clase. (Bunderarchiv)

   Esta condecoración fue otorgada en tiempos de guerra por actos de valentía, y en tiempo de paz se entregaba por un largo y notable servicio tanto a japoneses como a extranjeros que sirvieron al país nipón. Se otorgaba una clase u otra según el grado del receptor; para los altos oficiales de 1ª clase tanto del gobierno como del ejército les correspondía la orden de 4ª clase por 5 años de servicio, la de 2ª clase por 7 años y la1ª clase por 10 años; los oficiales rango inferior recibían la de 6ª clase por 12 años de servicio; y los oficiales de 3er rango recibían la de 8ª clase tras 18 años de servicio. 

   Pero sin duda la orden más representativa para los ejércitos imperiales fue La Orden del Milano Dorado. Instaurada en el 1890 representa al milano dorado,mensajero de los dioses, que ayudó al emperador Jimmu Tenno a derrotar a los enemigos en la batalla. Se trata de la condecoración militar más alta del Japón,otorgada por demostrar valentía ante el enemigo o liderazgo en campaña. Solo se otorgó a militares japoneses, y debido a esta asociación con la guerra fue prohibida en1947 destruyéndose muchas de ellas en el proceso, se trata sin duda de una de las piezas más buscadas por los coleccionistas. Desde su instauración se otorgaron aproximadamente un millón de premios de este tipo, aunque solo 41 fueron de 1er grado y 201 de 2º. La mayoría se entregaron durante la Segunda Guerra Mundial cuando a partir de 1941 se comenzaron a conceder a título póstumo. 

Órden del Milano de Oro de 5ª clase. (Colección del autor)

   Como todas las órdenes se otorgaban según el grado del receptor, en este caso los generales lucían las de 1ª a 3ª clase; los oficiales superiores, las de 2ª a 4ª clase; los oficiales, las de 3ª a 5ª; los suboficiales, las de 4ª a 6ª, y la tropa, entre la 5ª y la 7ª.Para esta orden no había de grado 8º por lo que la mayoría de condecoraciones que se otorgaron fueron de 7ª clase.

   En cuanto a su colocación sobre el uniforme como norma general para todas las órdenes las de 1ª clase se lucen en una banda sobre el hombro derecho junto con una placa al lado derecho de la guerrera. Para las de 2ª clase solo se lucía una placa sobre el lado derecho de la guerrera. Las de 3ª clase se lucen colgadas del cuello mediante una cinta. A partir de la cuarta todas se colocan sobre el lado izquierdo en forma de pasador, las de 4ª y 5ª clase son del mismo tamaño salvo que la primera lleva una roseta en la cinta y detalles dorados. Las órdenes de 6ª son más pequeñas que las anteriores y las de 7ª y 8ª clase son más pequeñas todavía, menos detalladas y no están esmaltadas.

  Aunque en este artículo hemos visto los ejemplos más conocidos el mundo de las órdenes y medallas japonesas es mucho más amplio. Mientras el Imperio ampliaba sus fronteras también se creaban nuevos premios con los que recompensar a los que participaron a favor del Japón. Como con la anexión de Corea al Imperio, con la que se crearon toda una serie de órdenes y medallas nuevas de equivalentes a las japonesas. Lo mismo sucedió durante los años treinta en el recién estrenado estado de Manchukuo, y también en las regiones anexionadas de China y Mongolia. Para todos estos territorios se editaron medallas conmemorativas y para el antiguo territorio de Manchuria incluso toda una serie de nuevas órdenes. El periodo comprendido entre los años treinta y cuarenta es sin duda el más prolífico de todos en cuanto a la edición de medallas y condecoraciones.

Algunas medallas y órdenes del Estado de Manchukuo. (Colección del autor)

   Desgraciadamente, la información existente sobre las medallas y órdenes japonesas es muy incompleta. En parte debido a que todo el material como las listas de condecorados fueron quemadas ritualmente durante la rendición de Japón para evitar su captura, en parte también por el proceso de desmilitarización forzosa al que los Estados Unidos sometieron a Japón durante la ocupación, y tras años de intensos bombardeos se redujo a cenizas cualquier archivo existente sobre el tema. Por todas estas causas se destruyeron decenas de miles de condecoraciones y documentos imprescindibles. Pero hay que recalcar que en los últimos años gracias a los esfuerzos de muchos investigadores aficionados se han conseguido grandes avances para reconstruir la historia de las medallas y órdenes japonesas.

Bibliografía:
- PETERSON, James W. Orders and Medals of Japan and Associated States. OMSA. USA. 2000. 3ª Ed.
- http://imperialjapanmedalsandbadges.com/

Javier Firvida Blanco

miércoles, 9 de julio de 2014

Encuentran miles de monedas.

Interesante noticia, un fantástico hallazgo por casualidad:

"Durante unas obras de construcción en el distrito comercial de Kawaramachi, en el centro de Kyōto, los trabajadores desenterraron una jarrón de arcilla que contenía más de 40.000 monedas del siglo XV. La vasija Bizen de 66cm de altura fue encontrada a unos 50cm de la superficie, en el barrio de Shimogyo.
Las monedas, todas ellas agujereadas en el centro, y unidas en grupos de 97, como era habitual en el Período Muromachi (1338-1573) cuando se contaban los grupos de 97 como si fueran de 100. as monedas se estima que actualmente tienen un valor de 4 millones de yenes (unos 35.000€). Actualmente se está planteando la posibilidad de mostrar la vasija con las monedas en ella."




lunes, 7 de julio de 2014

El Museo de Katanas de Bizen.


  En la prefectura de Okayama se encuentra la provincia de Bizen. Esta región ostenta el honor de ser la mejor zona de producción de estadas de Japón. Fue sobre todo durante la época Muromachi (desde el siglo XIV hasta el XVI), una época protagonizada por las sucesivas guerras civiles, cuando su fama y perfeccionismo en la construcción de espadas alcanzó sus cotas más altas.

  Hoy en día en Bizen se siguen fabricando espadas como entonces, a la manera tradicional, método por el que suele tardarse hasta un año para terminar una espada. En Bizen también se encuentra el mayor museo y el único dedicado exclusivamente a las espadas japonesas. Según su director, Tetsuya Ueno, hoy en día quedan unos dos millones y medio de katanas antiguas. De este número enorme la mitad estarían en manos de este museo lo que supondría con diferencia una colección impresionante. De este total tan solo 111 katanas por su historia están consideradas patrimonio nacional, 55 de estas pertenecen a la colección del museo.

  Este pasado sábado tuve la oportunidad de poder asistir a una conferencia impartida por el director de este museo en Casa Asia Barcelona. Pese a ser una introducción a los diferentes estilos y épocas por las que han pasado las espadas japonesas, el señor Ueno explicó brevemente las implicaciones culturales que tenían las espadas en época samurái. Además se realizó el pase de un video donde se nos mostraba la construcción desde cero de estas míticas armas.

  Si alguien tiene la oportunidad de verlo creo que es toda una oportunidad, sin duda la katana es uno de los símbolos japoneses por excelencia y este museo es una buena muestra de esta parte de la historia japonesa.

martes, 1 de julio de 2014

Francis J. Morgan, el samurái rubio.


  Durante la segunda mitad del siglo XIX, tras su apertura al mundo, Japón se encontraba en plena transformación. Para poder competir en el ámbito internacional necesitaba un ejército fuerte. Para este propósito se contrataron asesores militares de Europa y Norteamérica, ingleses, franceses y alemanes sobre todo, para construir unas fuerzas armadas a la europea. Francis J. Morgan fue uno de estos aventureros que se embarcó hacia un país prácticamente desconocido en esos momentos. Enamorado del país decidió apuntarse a una escuela de artes marciales, en un dojo de kenjutsu para ser exactos. Quizás fue uno de los primeros occidentales en aprender artes marciales japonesas. Incluso escribió un libro titulado Los guerreros del Japón (1905), donde narró sus experiencias en el ejército japones y en el país. En el cual explicaba también las técnicas que había aprendido durante esos años. Apenas puede encontrase información sobre este personaje tras la publicación del libro. Solo una breve reseña apareció tiempo después en The Times donde se habla de una exibición de jujutsu y kenjutsu en Londres donde aparece su nombre. Podemos elucubrar sobre los posibles destinos del señor Morgan, pero personalmente creo que volvió a Japón, la tierra donde había descubierto su verdadera esencia.



lunes, 30 de junio de 2014

lunes, 23 de junio de 2014

La fotografía de Yoshiyuki Iwase

   Yoshiyuki Iwase (1904-2001) nació en un pueblo de Chiba llamado Onjuku. Pese a ser el heredero de una familia de destiladores de sake decidió estudiar derecho, aunque tampoco se dedicaría a esta última actividad. Una cámara regalada hizo aflorar su verdadera pasión. Convirtió a la mujer como el objetivo de su trabajo y a las amas concretamente en las musas de sus fotografías. Esta es una pequeña parte de su obra.









sábado, 21 de junio de 2014

Los narradores del silencio.



  Cuando el cine mudo llegó a japón a finales del siglo XIX una de las adaptaciones propias del país fueron los narradores . Estos katsudôbenshi, “narradores del silencio” en español, todavía son reconocidos hoy en día por su trabajo y por la tradición que representan. Todo comenzó como una manera de hacer más interesantes las películas. Su papel fue tal que para 1927 se conocían unos 6818 narradores de cine, de los que 180 eran mujeres.

  El katsuben, su nombre abreviado, tiene no solo la tarea de narrar los hechos, si no que interpreta algunos personajes con voces diferentes e incluso hace algunos efectos sonoros. Este trabajo no es más que una adaptación moderna de trabajos similares que podemos encontrar en el teatro noh y en el kabuki. En el video veréis los deferentes cambio de registro que llegan ha realizar, realmente un trabajo muy complicado.



miércoles, 4 de junio de 2014

Libro: Grandes Capitanes.


   A quien le interese, acaba de salir un estupendo libro sobre grandes capitanes de la historia en el que participo con el capítulo dedicado al general japonés (como no), Oda Nobunaga, el demonio japonés. A continuación os dejo el resumen y el índice de personajes tratados en el libro. Saludos.

   "A lo largo de la historia han existido una serie de grandes capitanes, capaces, con su liderazgo, ejemplo, valentía e inteligencia de conseguir grandes victorias en circunstancias muy adversas. Capaces de lograr una fidelidad de sus tropas más allá de la propia jerarquía militar, conviviendo con ellos y haciéndoles sentir que su líder les haría capaces de las hazañas más asombrosas. El lector podrá cruzar los Alpes con Aníbal esperando durante 16 años un asalto a Roma que nunca llegó. Contemplar como la inteligencia y grandeza moral de Saladino, convierten a un joven kurdo en Sultán y unificador del Islam. Partir al otro lado del mundo para situarse en el Japón de los samuráis donde Oda Nobunaga con sus victorias consiguió la unificación del país. Conocer a Garibaldi, el «héroe de dos mundos». Regresar a España y descubrir a Ramón Cabrera, capaz de mantener en jaque a las tropas gubernamentales durante 7 años, negándose a dejarse doblegar. Viajar a los principales escenarios de la Segunda Guerra Mundial de manos de un general de aspecto frágil von Manteuffel, que a punto estuvo de obtener la última victoria germana. O descubrir al General Giovanni Messe, el mando italiano más competente de la guerra. En esta ocasión se tratan de artículos originales, nunca antes publicados, y que han sido redactados específicamente para este libro."


INDICE DE CAPITANES:

ANÍBAL BARCA, LA PESADILLA DE ROMA
GAÍNAS, EL ESTILICÓN DEL IMPERIO ORIENTAL
SALADINO, SULTÁN Y CABALLERO
ODA NOBUNAGA, EL DEMONIO JAPONÉS
OTTAVIO PICCOLOMINI, GENERAL DE CABALLERÍA IMPERIAL
CARLOS XII DE SUECIA, EL ALEJANDRO DEL NORTE
MICHEL NEY, VALIENTE ENTRE LOS VALIENTES
RAMÓN CABRERA Y GRIÑÓN, EL TIGRE DEL MAESTRAZGO
GIUSEPPE GARIBALDI, EL HÉROE DE DOS MUNDO
GIOVANNI MESSE, DE SOLDADO RASO A MARISCAL DE ITALIA
HASSO ECCARD FREIHERR VON MANTEUFFEL, EL BOMBERO DE HITLER
MARTÍNEZ DE VELASCO Y LOS MERCENARIOS ESPAÑOLES EN EL CONGO


http://www.gallandbooks.com/

viernes, 9 de mayo de 2014

Revista: Desperta Ferro. El Japón de los samuráis


   Hoy vengo a recomendar esta revista de gran interés para todo el interesado en la historia militar. En concreto un número sacado el año pasado, que hasta hace poco no he podido leer, dedicado a Japón y a los samuráis. Decir que la revista se queda corta y sabe a poco, pero aún así su originalidad radica en no haber publicado los típicos artículos introductorios de revista de historia que hemos leído cien veces. Los artículos son bastante interesantes e incluye autores como Stephen Turnbull, el gran experto en todo lo relacionado con la guerra en el Japón medieval. Muy recomendable también el escrito sobre mitos y honor samurái de Enrique F. Sicilia.


Desperta Ferro. Historia Moderna. Nº 5. El Japón de los Samuráis.

"Ahora le toca el turno a Desperta Ferro Historia Moderna de adentrarse en la compleja y fascinante historia del Japón de mediados del siglo XVI, inmediatamente anterior a las más conocidas dinámicas centrípetas encabezadas por Oda Nobunaga, Toyotomi Hideyoshi y, finalmente, Tokugawa Ieyasu que terminaron por conducir a la unificación del país, especialmente tras las célebres batallas de Nagashino (1575) y, sobre todo, Sekigahara (1600). El momento a tratar, por contra, tiene como punto de partida el derrumbe del poder central imperial como consecuencia de la Guerra Onin (1467-1477), de la que surgirá un país completamente fragmentado en infinidad de feudos, caldo de cultivo perfecto en el que una serie de individuos excepcionales, como Hōjō Soun, Takeda Shingen, Uesugi Kenshin o los anteriormente citados serán capaces de forjar su propio destino, el de sus familias, el de sus provincias y el de su país...a golpe de catana."

domingo, 20 de abril de 2014

Takesi Kitano



   No lo puedo negar, me encanta Takeshi Kitano. Es uno de esos genios polivalentes que buscan llamar la atención y terminan por dejar huella. Kitano es humorista, actor, escritor, director y guionista de cine, presentador, poeta, pintor y hasta diseñó un videojuego. Personaje con un peculiar carácter, en ocasiones conflictivo sobre todo si tiene que ver con su vida privada. Takeshi nació en 1947 en una muy humilde familia de Umeshima, Tokio, siendo el más pequeño de cuatro hermanos. Su padre, alcohólico, maltrataba tanto a su madre como a sus hermanos y terminó por abandonar a la familia. Tanto Takeshi como sus hermanos tuvieron que ponerse a trabajar desde muy pequeños lo que le supuso al pequeño la burla de sus compañeros de clase. Su madre, Saki, era muy estricta pero cariñosa con sus hijos, trabajaba sin descanso para comprarles libros y pagarles una buena educación, les hizo tomar clases de inglés y caligrafía, incluso les pagaba clases durante el verano. Siempre les decía a sus hijos "los pobres sólo pueden salir de la pobreza a través de una buena educación". Takeshi pasó casi toda su infancia en Adachi Ward en Senju, uno de los barrios más pobres y duros de Tokio, en una casa de una habitación, junto a sus hermanos y hermanas, su madre y su abuela, Ushi. En su autobiografía, "Takeshi -kun Hai!", Kitano narra, que utilizaban viejas cajas de madera de color naranja como escritorios para estudiar y se sentaban bajo una farola de la calle durante la noche para poder leer ya que en esta época vivían sin luz.

 
   Pero no todo eran desgracias en su vida, siempre ha insistido en que recuerda su infancia con felicidad pese a las carencias que sufrió. Con el tiempo la situación familiar mejoró tanto, que incluso fue el primer hogar del barrio en comprar una televisión. Recuerda que era un barrio muy unido, donde las mujeres lavaban la ropa juntas mientras charlaban, y que los niños jugaban persiguiendo mariposas y libélulas. Este tipo de recuerdos pueden verse reflejados en algunos de sus trabajos. Takeshi buscaba siempre ser el centro de atención, para ello comenzó a practicar Baseball sin mucho éxito que terminaría dejando para practicar Boxeo. Pero aunque le gustaba mucho el deporte lo que de verdad quería hacer era construir coches, sobresaliendo en matemáticas y arte no le fue difícil entrar en la Universidad Meiji, los coches eran entonces un artículo de lujo por lo tanto era un buen futuro para cualquier joven. Pero poco a poco se siente más y más alejado de los que habían sido sus sueños hasta entonces y comienza a frecuentar, cada vez con más asiduidad, el barrio de Shinjuku, que por los años 60 era el barrio de reunión para poetas, escritores y hippies. En 1970 dejo la universidad (retomaría sus estudios y en 2004 se graduó Honoris Causa en Ciencias de la Ingeniería) y se pasaba las noches escuchando Jazz mientras discutía sobre existencialismo francés, arte y literatura.


  Durante unos años sobrevivió a base de pequeños trabajos hasta que terminó en un pequeño teatro donde se ofrecían desde comedias hasta striptease. Kitano estaba encantado y se entregaba a toda clase de trabajos que se le encomendasen, allí se relacionaba igual con bailarines, actores en horas bajas, humoristas y travestis. Poco a poco fue introduciéndose en la vida del teatro hasta llegar a ser maestro de ceremonias, el encargado de entretener al público entre actos. Durante los dos años siguientes no dejó de hacer comedia, practicaba y trabajaba a diario. Fue durante esta época cuando conocería a Kaneko Kiyoshi, el hombre con el que conseguiría la fama. Este trabajaba también en el teatro y desde hacía tiempo insistía a Kitano para formar un dúo cómico. Pronto dejaron sus trabajos y comenzaron su carrera como comediantes con el nombre de Shokakuya Jiro, Jiro. Pero no conseguían trabajos y apenas ganaban dinero para vivir. Kitano se sentía muy frustrado por la situación, estaba seguro que el problema era que no encontraban un estilo que los definiera.  Es entonces cuando Kitano escribe un nuevo tipo de actuaciones, basados en un estilo de comedia japonesa caracterizada por chistes rápidos que cuentan dos personas, una desempeñando el rol de inteligente que ataca a otra con un rol inocente y un poco tonto. El nuevo giro incluyó también un cambio del nombre artístico que habían usado hasta entonces por The Two Beat, Takeshi Kitano era “Beat” Takeshi, y Kiyoshi Kaneko era “Beat” Kiyoshi. Su humor era vulgar y políticamente incorrecto, incluía palabrotas e insultos, y sus objetivos eran ancianos, niños, discapacitados, los feos o el gobierno. Su éxito fue tal que en poco tiempo comenzaron a aparecer en la mayor cadena de televisión japonesa, la NHK. A finales de los años 70 eran ya conocidos en todo el país.

 

  Pese a que en la televisión eran censurados, Takeshi se saltaba siempre las normas consiguiendo que incluso despidieran al productor del programa. Incluso siendo atacados sin parar por la crítica por sus gags cada vez más absurdos su éxito no paraba de aumentar. Kitano buscaba más, comenzó entonces a hacer actuaciones en solitario con un estilo mucho más sobrio y poco a poco comenzó a interesarse por la actuación dramática, quería que se le considerara un actor serio. Siguiendo el consejo de su amigo y director Nagisa Oshima comenzó a alejarse de la comedia, incluso asumiendo un papel como un asesino psicópata en una serie de televisión que se convirtió en un gran éxito. Estaba viviendo unos años felices, pese a que durante su carrera se había ganado fama de jugador y mujeriego en 1978 se casó con la que consideró siempre como su musa, Matsuda Mikoko. Con ella tendría dos hijos: Kitano Atsushi, que nació en marzo de 1981 y en octubre de 1982, Mikoko dió a luz a su hija, Kitano Shoko. Oficialmente siempre afirmó que había sido drogado por ella y que lo había engañado, pero en el fondo estaba perdidamente enamorado. A principio de los 80 se disolvería The Two Beat y Kitano comienza a centrarse en su carrera dramática mientras no dejaba de escribir.



  Se dice que la muerte de su padre en 1979 tuvo mucha influencia en el cambio de registro que tomó su carrera. También lo tendría la muerte en 1983 de su mentor cuando comenzó en el teatro, Fukami Senzaburo, esta noticia devastó a Kitano. El fue quien le dio su primera oportunidad como maestro de ceremonias en aquel pequeño teatro. Kitano se concentró en cada vez papeles más dramáticos pero el público lo recordaba como humorista y se reía de sus actuaciones, esto le frustraba en sobremanera. Aún así perseveró consiguiendo papeles como el de un gánster adicto a la heroína en Yasha (Demon, Furuhata, 1985) o de asesino a sueldo con conciencia en Komikku zasshi nanka iranai! (Comic Magazine, Takita 1986). Su éxito internacional y su primera película como director sería Violent Cop (1989). Cuando fue contratado para esta película pidió una serie de condiciones debido al poco tiempo del que disponía. Una de estas condiciones era realizar una sola toma por escena para ahorrar tiempo, sin repeticiones. Esta condición es muy importante ya que se convirtió en una de sus maneras de hacer como director. Con estas condiciones el director contratado para la película dimitió y sería el propio Kitano el que terminaría dirigiéndola afirmando a los productores “¿No tiene que ser muy difícil dirigir?”.



  Violent Cop fue el principio de su carrera como director, una película donde ya se puede apreciar su curiosa manera de trabajar, tomas únicas como ya he mencionado, los planos largos y fijos es otra de sus características. Pese a que puede parecer engreído siempre se ha avergonzado de ser tan lanzado en ese momento y a día de hoy el mismo es su mayor crítico. A partir de aquí llegarían Boiling Point (1990), Sonatine (1993), hasta completar, a día de hoy, casi una veintena de películas como director y una treintena como actor. Pero no todo funcionaba bien, durante el rodaje de Sonatine Kitano se encontraba en plena crisis existencial, no paraba de beber y llevaba un ritmo de vida autodestructiva, el estrés de trabajar siete días a la semana reclamaba su factura. Se sentía desanimado por las malas críticas que recibían sus trabajos en su país mientras que desde el extranjero no paraban de llegar las alabanzas. Una noche de Septiembre de 1994 salió de un bar totalmente bebido y se estrelló con su moto a toda velocidad contra una valla. El golpe fue brutal y Kitano sufrió daños cerebrales graves y unos cuantos huesos rotos. Tras un mes en cuidados intensivos dio una rueda de prensa donde admitió pasar por el peor momento de su vida debido al estrés, que llevaba una vida autodestructiva y que incluso había pensado en el suicidio. Debido al accidente sufriría la paralización del lado derecho de su cara, secuelas que pese a las operaciones de reconstrucción siguen afectándole hoy en día.

La entrañable El verano de Kikujiro


  Kitano se repondría, dejaría el alcoholismo y el tabaco e incluso actuaría como actor cuando estaba recuperándose del accidente. Maduró en todos los sentidos y sus películas a partir de entonces fueron a mejor, candidatas en festivales internacionales como la que sería su obra maestra Hanna-bi (Flores de Fuego 1997), presentada en el Festival de Venecia donde ganó el León de Oro a la mejor película, también ganó entre otros el Cesar, el reconocimiento de la Academia Europea de Cine. Pero durante su carrera Kitano también ha trabajado en producciones extranjeras como Feliz Navidad Mr Lawrence (1983) o Johnny Mnemonic (1995). Yo personalmente destacaría la ya mencionada Hana-bi (Flores de Fuego, 1997), El Verano de Kikujiro (1999) y Zatohichi (2003). Otra de las características de Kitano es que no solo es el director y guionista de sus películas, si no que también suele ser generalmente el actor principal.

Una de las obras de Kitano


  Pero Kitano no solo es conocido por su cine, también ha escrito algunos libros como su propia biografía y la de sus padres, escrita tras la muerte de su madre ocurrida en 1999 y titulada Kikujiro y Saki. También ha actuado en programas de radio y televisión, en occidente es conocido sobre todo por su papel como presentador en el programa Takeshi's Castle (1986-1989) (Humor Amarillo en España), todo un derroche de humor absurdo. Incluso en 1986 participó en el diseño de su propio videojuego, este primeramente iba a ser un juego de acción basado en sus papeles mafiosos, pero Kitano decidió intervenir y lo convirtió en uno de los juegos más absurdos de la historia. En ‘Takeshi’s Challenge’ se nos proponía superar todo tipo de retos absurdos para ir avanzando. Desde dar 33.800 golpes, estar una hora entera sin tocar los controles, superar una prueba de karaoke, apretar combinaciones de botones en el segundo mando mientras jugamos con el primero, presionar un botón durante 4 horas seguidas sin soltarlo o pulsar 20.000 veces un botón para derrotar al jefe final. Lo mejor es que después de conseguirlo el juego no tiene final, sólo se muestra un mensaje con THE END y tras unos minutos lo completa con la frase “Why get serious for a game like tris?” 



   Como he mencionado al principio Takeshi Kitano es uno de esos personajes que no dejan indiferentes, o lo amas o lo odias. Nunca sabremos si estamos ante un genio incomprendido o simplemente nos toma el pelo, cuando es sincero o cuando está actuando. Se que este ha sido un largo post pero espero que os guste. Saludos.

Otra de sus obras.

miércoles, 16 de abril de 2014

El kintsugi, reparaciones con oro.



   Los japoneses creen con total convicción que los objetos acumulan historia, por este motivo cuidan con fervor cualquier objeto que sea importante para ellos. Cuando en el siglo XV al shogun Ashikaga se le rompió su cuenco de té preferido buscó, entre multitud de artesanos, una manera de poder volver a utilizarlo. Primeramente el cuenco fue enviado a china donde se reparó burdamente con una especie de grapas, resultado que no gustó nada al shogun. Finalmente fueron artesanos japoneses los que dieron con la técnica que devolvía e incluso potenciaba la belleza de una pieza rota. Así nació el Kintsugi, o reparación con barniz de oro y sus variantes, el Gintsugi, en el que se usa plata y el Urushitsugi, que emplea laca urushi. Se dice que muchos objetos desde entonces han sido rotos a propósito para ser embellecidos con esta técnica. Irónicamente este tipo de piezas alcanzan en ocasiones precios más altos que las enteras del mismo tipo.


http://elzendelascosas.wordpress.com/2012/08/05/kintsugi-cicatrices-de-oro/ 

sábado, 12 de abril de 2014

Ikkyū el monje.



  Ikkyū fue un monje Zen famoso por su poesía y por su personalidad algo excéntrica, también se le conoce por su influencia para la evolución del arte de la ceremonia del té.


  Nuestro futuro monje no tuvo una infancia fácil, nacido en 1394 en un barrio pobre de Kioto, se dijo que era hijo ilegítimo del emperador por lo que su madre se vio forzada a viajar fuera de la región donde su hijo sería criado por sirvientes del emperador. A los cinco años se le separa definitivamente de su madre y se le ingresa en el templo de Rinzai Zen, Ankoku-ji. Allí no solo aprendería la vida monacal si no que también fue instruido en cultura y lengua china.

   Ya con trece años de edad regresa a Kioto para aprender Zen de un monje conocido como Botetsu en el templo Kennin-ji. Es en esta época cuando Ikkyū comienza a escribir poesía frecuentemente, sobre todo en chino. También comienza a ser crítico con la carencia de la meditación Zen que se hace en su entorno y con su maestro. En 1410 abandona el templo y tras recorrer un par de templos conocerá al que será uno de sus maestros relevantes, un monje llamado Keno. El fervor por su maestro era tal que a la muerte de este en 1414 Ikkyū intentará suicidarse ahogándose en un lago del que fue rescatado.


  En 1420, Ikkyū estaba meditando en un bote en el Lago Biwa cuando supuestamente el sonido de un cuervo le hará llegar al satori[1]. Kaso, su maestro entonces, confirmó esta gran iluminación y le otorgó el inka[2]. Pero aún así Ikkyū seguía siendo un monje conflictivo que acostumbraba a beber más de la cuenta y a no callarse nada de lo que pensaba. Por todo esto el maestro hizo su heredero a Yoso, su mayor rival. Ikkyū abandonó el templo y vivió gran parte de su vida como un vagabundo. No obstante, no estaba solo y tuvo un círculo de notables artistas y poetas de la época con los que se relacionaba cultural y espiritualmente. En ese período, también estableció una relación intima con una cantante ciega llamada Mori convirtiéndose en el amor de su vida.


  Pese a que trabajó para practicar y enseñar el Zen fuera de las instituciones religiosas formales, durante la guerra Ōnin Ikkyū fue elegido abad del templo Daitoku-ji, cargo que asumió sin mucho entusiasmo, entrando así en uno de los más importantes linajes del Zen. Hacia 1481, murió a la edad de 88 años de un resfriado.



Ikkyū en la cultura popular:


  Aparte de su poesía se han realizado varias adaptaciones sobre su vida. Entre 1993 y 1996 la editorial Kodansha publicó en Japón Akkanbe Ikkyū, la adaptación manga de la vida de Ikkyū escrita e ilustrada por Hisashi Sakaguchi, siendo publicada en España en 2007 por Glénat con el título Ikkyu. También existe Ikkyū-san un anime basado en sus aventuras de niño durante su estancia en el Templo Ankoku-ji. En cada episodio, Ikkyū confía en su inteligencia para resolver todo tipo de problemas, desde campesinos enojados hasta mercaderes avariciosos.

Vine a nacer
en un mundo de sueños,
igual que un sueño.
Qué descanso, extinguirse
lo mismo que el rocío.

  "Ikkyu mantuvo siempre durante su vida una actitud de búsqueda religiosa y artística. En esa búsqueda no se impuso ni se dejó imponer límites convencionales. Se le recuerda, no sólo como un poeta, sino además como un creador y un promotor de la creación en campos tan diversos como el ikebana, la música de flauta, la caligrafía, la pintura. Fue uno de los pilares del budismo Zen. Todas esas búsquedas estaban enlazadas por un intenso deseo de contacto, comprensión y aporte a su entorno y a los seres humanos que le rodeaban.

  Su aguda actitud crítica no le llevó al aislamiento. Permaneció en relación con el mundo en torno suyo. En una sociedad estratificada, cruzaba las barreras entre las clases y se codeaba con trabajadores, cortesanos, pescadores, prostitutas, monjes. Cuando la Corte Imperial requirió sus servicios él acudió y logró cumplir lo que le pedían sin perder su libertad.

  Dio un altísimo valor a la experiencia sensorial, y en esto llevó el budismo Zen al mayor extremo. Pero no se quedó apenas en la experiencia, sino que la expresó con fuerza a través de su poesía y de su arte. Nunca aparece en sus poemas una referencia a las guerras que entonces asolaban su país. En medio de un mundo sangriento y estremecido por la violencia, Ikkyu fue un hombre de paz."

 http://www.revistadepoesiaclave.com





[1] Satori es un término japonés que designa la iluminación en el budismo zen.
[2] En el budismo zen, la prueba de reconocimiento de que se ha alcanzado la iluminación