Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

martes, 29 de octubre de 2013

Órdenes japonesas


   Imágenes de algunas órdenes japonesas de gran belleza y valor que alcanzaron buenos precios en una subasta sucedida hace poco tiempo. Espero podáis apreciar su belleza tanto como yo, me encantan, su estudio es una de mis aficiones, aunque hay que tener dinero para comprar una de las que os enseño.

Órden del Tesoro Sagrado de 1ª Clase
Órden del Sol Naciente, concedida a un extranjero.

Órden del Sol Naciente de 2ª Clase.

Órden de Taeguk de Corea, concedida durante la ocupación japonesa y diseñada por japoneses.




martes, 22 de octubre de 2013

Los monjes maratonianos



   Dentro del conjunto de prácticas religiosas que se realizan en Japón podemos encontrar el Kaihōgyō, ¿Podéis imaginaros corriendo maratones seguidos durante los próximos siete años?, pues esto es precisamente los que hacen los monjes budistas de la escuela Tendai para meditar buscando la iluminación. Esta escuela se encuentra al norte de Kioto, en el monte Hiei.

   Esta práctica comienza recorriendo 40 km al día, durante cien días al año, así durante tres años; los dos años siguientes serán 40km durante doscientos días al año; y el séptimo año correrán 84km durante cien días y 40km durante otros cien, para terminar, siete días en los que los monjes no beben, comen o duermen, y deben meditar y recitar sutras levantándose solamente una vez al día para hacer una ofrenda de agua al templo.

   A la dureza de la prueba hay que añadir que estos corredores llevan indumentaria de monje, con alpargatas, caminando por terrenos montañosos, practican una dieta frugal y duermen unas pocas horas al día. También llevan una soga y una daga a la cintura para suicidarse por si no lo consiguen, aunque nadie lo ha hecho desde el siglo XIX. Una hazaña inhumana, por eso se conocen menos de cincuenta monjes que lo hayan logrado desde el siglo IX.


miércoles, 16 de octubre de 2013

Engelbert Kaempfer



Engelbert Kaempfer (1651-1716) fue un naturalista, explorador y médico nacido en Alemania.

   En 1689, estando en Java estudiando su historia natural, se enrola como médico en la Legación Diplomática Holandesa enviada anualmente a Japón por ese país. Tras una breve visita a Siam, en Septiembre de 1690 arriba el barco a las costas de Nagasaki, el único puerto abierto para extranjeros.

   Kaempfer permanecerá dos años en Japón estudiando la flora de las islas. Visitará en dos ocasiones al Shogun Tokugawa Tsunayoshi y también entablará amistad con los monjes budistas de Nagasaki. Durante sus visitas a estos monjes será el primer botánico occidental en describir la especie de árbol Ginkgo Biloba, cuando se aseguraba en Europa que esta especie se había extinguido. Antes de su vuelta a Europa en 1692 compró unas semillas que fueron plantadas en el Jardín Botánico de Utrecht y donde hoy en día pueden verse este tipo de árboles.

   Durante su estancia en Japón investigó sobre la lengua japonesa, también realizó decenas de escritos, dibujos e ilustraciones sobre la fauna y la flora japonesa que a su muerte se publicarían en inglés como The History of Japan (1927). A sido uno de los pocos extranjeros capaces de abrir la clásica reserva cultural japonesa, debido seguramente a su respeto, tacto y buena diplomacia.

Trascripción del alfabeto japonés de Kaempfer


domingo, 13 de octubre de 2013

Cómic: Kogaratsu



   Kogaratsu es una serie de cómics ambientados en el Hokaido de principios del siglo XVII. Ideado por los belgas Serge "Bosse" Bosmans, como guionista, y Marc Michetz a los lápices, esta obra se comenzó a publicar en la revista Spirou en febrero de 1983 y el último número que conozco es del año 2010, hasta ahora se han publicado un total de 12 números sin seguir una periocidad establecida.

Kogaratsu, hijo de soldado y soldado a su vez, es un antiguo samurái del señor Yoshida que fue asesinado a manos del taimado Mitsuru. Convertido en un joven ronin ingenuo, pero impetuoso y valiente, Kogaratsu decide vengar a su antiguo señor y devolver el poder a Bando, su legítimo heredero. Para ello, Kogaratsu se transforma en justiciero, el Loto Sangriento, enfrentándose a los samuráis de Mitsuru.



   No me cuesta admitir Kogaratsu es uno de los mejores cómics sobre samuráis que he leído, el dibujo es soberbio, la ambientación es perfecta y el guión se ha trabajado al milímetro, utilizando en muchas ocasiones términos en japonés que demuestran el buen trabajo de investigación a la hora de realizarlo. Su nivel es superior a muchos mangas sobre el tema, tanto en la calidad del dibujo como en la ambientación, quien espere encontrar poderes mágicos y shurikens volando que no se moleste en leerlo. En este cómic desde los paisajes japoneses al interior de las casas están muy detallados y podemos contemplar desde el interior de una casa de lo más humilde hasta las habitaciones del noble de un castillo.

   En esta historia, que me parece muy influenciada por Kurosawa, asistimos a la avaricia de la política, al honor entre samuráis y sus tradiciones, a como se luchaba, se vivía y moría en la época. Se nos muestra la esencia de la idiosincracia de conceptos tan fundamentales para los samuráis como el honor, la fidelidad a una causa o la deshonra de no servir bien a esta o a su señor. Me gusta la coherencia del protagonista con sus ideales al no matar a su enemigo dormido mientras que se averguenza cuando ve a un ninja matar a la mínima oportunidad.

   De momento me he leído los primeros cinco números y sin dudar buscaré los siguientes, un cómic muy recomendable, en la mejor tradición europea. Una buena manera para los amantes del cómic americano o japonés de probar cosas nuevas.