Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

miércoles, 31 de julio de 2013

Documental: Japón en ruinas.



   En 1947 más de dos millones de antiguos soldados japoneses todavía se encontraban prisioneros en Rusia, estos eran necesarios como mano de obra tras las enormes pérdidas ocurridas en la Segunda Guerra Mundial. La sociedad japonesa reclama el retorno de sus familiares y las protestas ante la embajada soviética se suceden. Durante los siguientes 15 años cientos de miles de antiguos soldados regresan a Japón desde todos los puntos de Asia.

   En estos años la desnutrición hace mella en la población y el mercado negro es la norma para la supervivencia. Como solución a este problema muchos soldados se trasladan al norte del país, donde podrán trabajar una pequeña parcela donde comenzar una nueva vida en paz.

   Mientras unos intentan reiniciar su vida, muchos de los retornados son investigados bajo la sospecha de haber sido aleccionados en el comunismo, los sindicatos son prohibidos por McArthur y las manifestaciones de comunistas se suceden, pero pronto todo se estabilizará, el partido comunista, sindicatos y huelgas son legalizados.

   Pero solo algunos de los llegados se arrepienten del conflicto y denuncian las atrocidades cometidas, como los realizados por la infame Unidad 731.

   Estas son a grandes rasgos lo que encontramos en este interesante documental francés (como no) para todos los interesados en la historia del siglo XX.


Al finalizar la II Guerra Mundial, seis millones de ciudadanos japoneses se encontraban fuera del país. Los soldados hechos prisioneros fueron trasladados a Rusia o a China. Basándose en los recuerdos de siete combatientes de Japón, encarcelados en estos dos países, este documental reconstruye con imágenes inéditas de archivo, el sufrimiento padecido por miles de hombres y mujeres nipones que, una vez terminada la Guerra, tardaron más de diez años en retornar a su país natal.


http://www.rtve.es/FRONT_SALA_PRENSA/?go=eacaa4148f48af89730076a6669df2169fcb5b71e1aa29da9059aec6a85b883064a3d5f31ee6e39816739666dffa02da
http://www.dainihonshi.com/2011/04/los-soldados-del-japon-dejados-atras.html

lunes, 29 de julio de 2013

Miyazaki y la polémica de las "mujeres de confort"


   Este año Miyazaki vuelve a deleitarnos con su buen hacer ya se ha estrenado en Japón, su última película: Kaze Tachinu. Esta nos relata la biografía, tomándose ciertas libertades y algo de fantasía, de Jiro Horikoshi, creador del emblemático avión de combate Mitsubishi A6M Zero de la Segunda Guerra Mundial. El mejor avión en los inicios de la guerra y toda una joya de la ingeniería japonesa. Pero hoy no voy a hacer ningún comentario sobre el film que ya haré si lo considero oportuno cuando lo haya visto. A raíz del estreno de la película desde ciertos foros japoneses se ha tachado a Miyazaki de antipatriótico e incluso se le llama traidor. La cuestión es que en la película se mencionan a las llamadas ”mujeres de confort”, algo completamente tabú en Japón como cualquier otra atrocidad cometida durante la guerra, temas estos incluso excluidos de los libros de historia del país nipón y que siguen generando polémica entre historiadores, políticos y profesores.

    Pero quienes fueron estas mujeres y porque causan tanta incomodidad en la sociedad más conservadora japonesa es lo que me gustaría aclarar con este artículo. Este es un tema apasionante y por desgracia muy poco estudiado ya que cualquier tipo de información fue silenciada y la que ha ido apareciendo ha sido negada categóricamente por todos los gobiernos que se han sucedido en el país nipón, solo en los noventa se aceptó pagar pobres indemnizaciones a algunas supervivientes. También la falta de interés de los americanos en investigar estos crímenes tras la guerra ayudó a un gobierno dispuesto a enterrar cualquier rastro de las barbaridades cometidas.






   Pero comenzaré por el principio, cuando Japón comienza a apropiarse de China a principio de los años 30 (con la anexión de Manchuria) el ejército japonés es la fuerza más preparada y adoctrinada de toda Asia. Pero esta preponderancia tiene un precio, para poder llegar a este momento los japoneses han tenido que dejar parte de su humanidad por el camino, ya no son aquellos soldados que trataban como iguales a los alemanes hechos prisionero en la Primera Guerra Mundial, ahora el enemigo son los sentimientos y la humanidad. Esto se refleja en la brutalidad del entrenamiento de los soldados destinados en China; marchas extenuantes, maltratos, falta de comida, más maltratos, posibilidad de recibir una paliza por cualquier dejadez en tus deberes (como llevar un botón suelto por ejemplo).


   A todo esto se suma que tras el comienzo de la guerra con china en 1937 el futuro desaparece para el soldado japonés, en cuanto la guerra avanza se les obliga a permanecer en el frente y a morir por el Emperador, sin apenas posibilidades de volver a su patria la muerte es su único destino. En esta situación el ser humano ve forzada su humanidad hasta la extenuación, por eso se suceden matanzas y violaciones como la de Nankín y como la de cualquier ciudad conquistada por el Ejército Imperial. Cuando el Imperio se expande por otros países fuera de China la situación comienza a ser preocupante hasta para los altos mandos del ejército que no saben como parar estas violaciones sistemáticas, pudiéndoles causar hostilidades con países con los que no estaban en guerra. Como la prostitución estaba bastante normalizada en Japón se decide invertir en este tipo de negocios para intentar amortiguar estas ansias en los soldados.





   La primera "estación de confort" como tal se estableció en la concesión japonesa de Shanghái en el año 1932. Las primeras mujeres de confort eran prostitutas japonesas que se ofrecieron para este servicio. Sin embargo, como Japón prosiguió con su expansión militar, las fuerzas armadas se encontraron con pocas voluntarias japonesas y se volvió hacia la población local para obligar a las mujeres a que sirvieran en estas estaciones. Muchas mujeres respondían al llamado para trabajar en fabricas o de enfermeras, pero ignoraban que después serían llevadas a la esclavitud sexual, así fueron “reclutadas” muchas mujeres Coreanas o Taiwanesa, colonias japonesas en aquellos momentos. Pero no era suficiente, muchas  veces simplemente se trasladaba una unidad de soldados a cualquier aldea de china en busca de las jóvenes del lugar. Los japoneses le llamaban el Sanko Sakusen, de difícil traducción al español (una aproximación sería Política de los Tres Totales), se refería una política adoptada en China bajo tres premisas; Matar a todos, Quemarlo todo y Saquearlo todo, esto incluía secuestrar y violar indiscriminadamente a las civiles locales.

    Se conocen testimonios en Birmania de que muchas niñas fueron inducidas por la oferta de un montón de dinero; una oportunidad para saldar deudas familiares, trabajo fácil, y la perspectiva de una nueva vida en Singapur. Sobre la base de estas falsedades muchas niñas se alistaron para el servicio en el extranjero y fueron recompensadas ​​con un avance de unos pocos cientos de yenes, muchas morirían tras jornadas de 20 horas al día prostituyéndose. Este era el horario normal de “trabajo” para una mujer caída en esta espiral; violaciones continuadas en jornadas hasta la extenuación o la muerte, desnutrición, enfermedades venéreas, maltratos, abortos, suicidio, etc.

Mujeres coreanas sobrevivientes


   El número de mujeres que sufrieron este maltrato es hoy en día indeterminado, unas 200.000 sería un número aproximado de las que las tres cuartas partes murieron y la mayoría de las sobrevivientes quedaron estériles debido al trauma sufrido o a enfermedades de transmisión sexual. La mayoría procedían de China y Corea aunque también se tiene testimonios de japonesas, filipinas, taiwanesas, birmanas, indonesias, incluso holandesas y australianas sacadas de los campos de prisioneros.


   Pocas son las pruebas escritas que se tienen hoy en día ya que fueron rápidamente destruidas por las fuerzas militares tras la guerra, durante estas últimas décadas se han ido encontrando pruebas que demuestran la existencia de este horrendo mercado de esclavas. Algunos políticos japoneses argumentan que el testimonio de las antiguas mujeres de consuelo es inconsistente y poco fiable, por lo que no es válido. Algo parecido a las terribles declaraciones que este mismo año realizó el alcalde de Osaka donde justificaba estas prácticas por ser buenas para la moral del soldado. Una burrada metida de pata más que no deja de enturbiar las relaciones de Japón con sus vecinos de China y Corea que reclaman disculpas por todas las atrocidades cometidas por Japón durante la ocupación de su territorio.

    Retomando al gran Miyazaki, en respuesta a estos ataques que ha recibido hacia su persona escribió personalmente la editorial del último número de la revista oficial del estudio Ghibli donde expuso lo siguiente; "Estoy sorprendido por la falta de conocimiento que poseen el gobierno y los líderes de los partidos políticos sobre los hechos históricos." Se mostró avergonzado y que sentía "el odio contra Japón" por lo que el país hizo en China durante la guerra, y dijo que Japón debería pedir disculpas y pagar una indemnización por sus crímenes durante la guerra, incluido el uso de las "mujeres de confort", una muestra más de la grandeza moral de este hombre. Yo seguiré viendo sus películas. 


Para el que quiera saber más recomiendo este libro, el único en español que trata el tema en concreto:

YOSHIAKI, Yoshimi. Esclavas Sexuales, la esclavitud sexual durante el imperio japonés. Ediciones B. Barcelona. 2010.