Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

sábado, 18 de mayo de 2013

Issei Sagawa, el caníbal japonés



   El 11 de junio de 1981 Sagawa, que estaba estudiando literatura en Francia, decidió invitar a una mujer holandesa a cenar en su casa con la pretensión de conversar sobre literatura. Después de la llegada de la estudiante, le disparó por la espalda en el cuello con un rifle que había comprado con el propósito de llevar a cabo su plan caníbal. Renée había sido elegida debido a que el asesino la consideraba "hermosa y saludable", todo lo opuesto a lo que él era ya que se consideraba "débil, feo e insignificante" y deseaba así "absorber su energía".

   Después de dispararle practicó la necrofilia con su víctima y luego comenzó con su plan de devorarla, me abstengo de poner aquí los detalles más macabros. Después de unos días metió el cadáver en unas maletas viejas y las arrojó al lago de un bosque sin que nadie le viera. Pero el lago tenía poca profundidad, y una pareja encontró las maletas días después y  avisaron a los gendarmes. La policía no tardó en cerrar el círculo de sospechosos del crimen, y cuando se presentaron en casa de Issai, este lo confesó todo con absoluta frialdad.

   Tras un análisis psicológico fue declarado demente y juzgado como tal, por lo que fue recluido en el Hospital Psiquiátrico Paul Guiraud de París. Pasados unos meses, Issei contrajo una enfermedad, que no era más que una inflamación intestinal y que fue diagnosticada erróneamente por los médicos como una encefalitis avanzada. El veredicto del equipo médico le dio apenas unas pocas semanas de vida. El padre de Issei, hombre poderoso y con muchas influencias, consiguió que fuera trasladado a Tokio, donde fue recluido en una institución psiquiátrica de alta seguridad. El gobierno francés no se opuso al traslado, pues al fin y al cabo, quedándole pocas semanas de vida, lo veían como un simple adelanto del trayecto. Issei fue trasladado al hospital Matsuzawa de Tokio. Como era de esperar, no murió. Al no tener en Japón ninguna causa pendiente, cuando en Francia se habían retiraron todas las acusaciones y ante su inminente muerte, Issei fue liberado 15 meses después por las autoridades.

   Sagawa actualmente vive en Tokio y es una pequeña celebridad, frecuentemente aparece como comentarista invitado en programas del medio del espectáculo. También escribe críticas para restaurantes (si, habéis leído bien) y en 1992 apareció en la película de Hisayasu Sato llamada Uwakizuma: Chijokuzeme como un voyerista sadomasoquista. Admite que todavía tiene fantasías caníbales pero que ya no desea llevarlas a cabo con mujeres occidentales, sin embargo, su preferencia sexual es hacia las mujeres asiáticas, las cuales considera más atractivas.

   Además ha escrito varios libros y su historia inspiró en 1981 la canción de los Stranglers llamada "La Folie", en 1983 a los Rolling Stones con el tema “Too Much Blood” y en 2004 a la banda de Cannibal Corpse en su tema "Decency Defied". 

   Sin duda en occidente nos quejamos del profundo amarillismo que reina en las Tv de nuestros países pero Japón lo supera cualquier tipo de crítica, me parece moralmente de lo más bajo que alguien así pueda ganarse la vida libremente con ese pasado. 


sábado, 11 de mayo de 2013

El grupo Muse mete la pata en Japón.

   Esto es lo que pasa cuando vas a un lugar sin estar debidamente informado, por eso yo siempre recomiendo “poner un historiador en tu vida”, te salvará de muchas meteduras de pata como esta.

   Muse dio a conocer antes de ayer a las 19.00 horas el vídeo de Panic station, el último single de The 2nd law. Un clip que, en el mismo día, el trío se vio obligado a retirar y modificar.

  Escasos minutos después del estreno, los primeros comentarios que se podían leer en YouTube ya daban pistas: “Esa bandera es como el símbolo nazi japonés”, comentaba un usuario, sobre el uso del polémico emblema imperialista japonés, en los gráficos del título.

   En un par de horas, la banda de Matt Bellamy lo retiraba y se disculpaba en Twitter: ”Perdón por el error en los gráficos de introducción del vídeo de Panic Station. Lo estamos solucionando ahora y subiremos la nueva versión muy pronto”.
 Versión retocada

http://rollingstone.es/noticias/view/muse-retira-el-video-de-panic-station-y-se-disculpa

lunes, 6 de mayo de 2013

Los Byakkotai





   Los byakkotai fueron un grupo de jóvenes samuráis que se suicidaron tras ser derrotados en la Batalla de Aizu (1868). Esta batalla pertenece a la Guerra Boshin, esta fue la guerra civil que tuvo lugar entre 1868 y 1869 en Japón entre los partidarios del gobierno del shogunato Tokugawa en el poder y la facción que pretendía la devolución del poder político al emperador. La guerra tuvo su origen en la insatisfacción existente entre muchos nobles y jóvenes samuráis con el trato a los extranjeros por parte del gobierno como consecuencia de la apertura de Japón en la década anterior.

   Durante esta guerra el clan Aizu, en el bando de los Tokukawa, formó cuatro unidades de acuerdo a las edades de los samuráis. A cada grupo se le adjudicó el nombre de un dios chino y las edades se eligieron de acuerdo las tradiciones japonesas, es decir, un año más que según nuestro método; Primero estaban los Seiryūtai (Unidad del Dragón Azul) formado por guerreros de entre 36 a 49 años, después los Byakkotai (Unidad del Tigre Blanco) de entre 16 a 17 años, los Suzakutai (Unidad del Gorrión Rojo.) de entre 18 a 35 y por último los Genbutai (Unidad de la Tortuga Negra.) de más de 50 años de edad. Los jóvenes juraron proteger el castillo a toda costa.


                                                Monumento donde aparece el poema de Matsudaira.

   Durante la batalla, tras perder una escaramuza en Tonokuchihara,  una veintena de los byakkotai fueron a la colina de Iimori donde se prepararían para el próximo ataque. Desde allí vieron que el castillo estaba envuelto en humo y pensando que no habían cumplido con su juramento decidieron suicidarse mientras que el clan Aizu perdía la batalla. Más tarde, una mujer llamada Hatsu llegó a la colina encontrando 19 cuerpos y un solo superviviente, Sadakichi Iinuma, seriamente herido ya que al ser el último no tenía nadie que lo auxiliara rematándolo, Iinuma fue curado y cuidado por los campesinos. Una vez recuperado cambiaría su primer nombre "Sadakichi 'a' Sadao 'y se trasladó a Sendai sin volver a la región hasta su muerte por la vergüenza de haber sobrevivido al suceso. Años después de acuerdo a la voluntad expresada en su testamento, es enterrado al lado de los demás Byakko, su tumba se encuentra en la colina Iimori con un memorial en honor a sus compañeros.

   Con el tiempo estos jóvenes y su acto final se ha convertido en leyenda y son vistos con admiración. Por ejemplo el alemán Richard Heise (1869-1940), profesor de la Universidad Hitosubashi, que conoció a Inuma, quedó tan impresionado por la historia de los Byakkotai que pidió ser enterrado en la colina Iimori junto con su esposa japonesa y su hijo. Un monumento se erigió posteriormente en la colina, y los 20 Byakkotai reposan bajo su sombra. La piedra tiene escrito un poema de Matsudaira Katamori:

"No importa cuánta gente lave estas piedras con sus lágrimas, estos nombres no se desvanecerán nunca de este mundo."

   El resto de los Byakkotai continuaron luchando en la Batalla de Aizu y muchos contribuyeron a la defensa final del castillo. Algunos sobrevivieron a la guerra y ocuparon prominentes roles como el médico e historiador Dr. Yamakawa Kenjirō o el Almirante Shigeto de la Armada Imperial Japonesa.
 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Sopa de Miso, Ryo Murakami



“Frank, un anodino turista norteamericano, contrata a un joven de veinte años como guía por los tugurios sexuales de la noche japonesa. El comportamiento de Frank durante el primero de los tres días que han de pasar juntos es tan extraño que Kenji comienza a sospechar que su cliente puede ser, en realidad, un asesino en serie que tiene aterrorizada a la ciudad. Kenji desciende involuntariamente a un infierno de violencia y maldad inconcebibles, una pesadilla de la que sólo una mujer puede ayudarle a despertar, si es que él consigue mantenerla con vida. Mezcla de Lost in Translation y El silencio de los corderos, esta inquietante novela va incrementando el suspense hasta un límite perturbador.”


   Tras leer esta sinopsis no pude dejar de pensar en otra cosa que en volver a leer algo de Ryo Murakami (no confundir con el otro), pero la realidad es que he salido defraudado de la experiencia. Este libro me ha resultado aburrido, sin la emoción y angustia que prometía el resumen de la contraportada. Si bien puede tener ciertas similitudes con las películas que menciona se queda solo en cierta inspiración. Toda esa violencia y crudeza que si tiene su otra obra Azul casi transparente en esta otra obra se difumina dejándote a la espera.

   Pero como para gustos colores que cada uno saque sus propias conclusiones, el libro se lee rápido, son poco más de 200 páginas.