Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

La espada maldita.



   Uno de los mitos recurrentes durante el siglo XVIII afirmaba que el poderoso Tokugawa Ieasu (unificador de Japón y primero de una larga estirpe de shogunes que dirigirían el país desde el siglo XVII hasta el XIX) sentía tremendo terror por cierto espadero llamado Muramasa. Se decía que a sus armas les había aplicado una maldición específica contra la familia Tokugawa, el abuelo de Ieasu había muerto por una de estas espadas, su padre fue acuchillado por otra y el propio Ieasu se hirió con una cuando era niño.

   Pero esto no fue todo, su temor se acrecentó cuando en dos ejecuciones ordenadas por el, la de su esposa adúltera y su hijo adoptivo acusado de traición, se había utilizado una espada muramasa. La paranoia de Ieasu aumentó todavía más llegando a creer que todos los generales que se le habían opuesto blandían espadas muramasa.

   Este tipo de historias son típicas del siglo XVIII y no debe darse total credibilidad. Se decía que las espadas estaban malditas y que su creador era un loco, que las espadas muramasa impulsaban a sus dueños a cometer actos de furia asesina.

   A raíz de estas historias y otras sobre este espadero, sus hojas se convirtieron en casi imposibles de vender, incluso se llegó a falsificar el nombre grabado en la hoja para poder deshacerse de ellas. Las pocas que han sobrevivido hoy en día se han convertido en piezas de incalculable valor pudiendo alcanzar un precio de millones.

- CLEMENTS, Jonathan. Los Samuráis, historia y leyenda de una casta guerrera. Crítica, 2010, Barcelona.

5 comentarios:

  1. Asi que este es el origen de estas espadas, tantas referencias a ella y veo cual es su origen, gracias.

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  2. Para eso estamos, todos aprendemos ;)
    Saludos.

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  3. Existe mucha leyenda en torno a las hojas Muramasa. Al parecer, fue discípulo de Ozaki Masamune (considerado uno de los mejores forjadores de katanas de finales de la era Kamakura y principios de la restauración Kenmu); se dice que Musashi Miyamoto usaba una Masamune, aunque su mayor victoria fue obtenida con un remo) y, como bien cuentas, cayó en desgracia por la paranoia de Ieyasu Tokugawa. Una de esas historias apócrifas cuenta que, para decidir a cuál de los dos espaderos hacía un pedido para su clan, un daimio ordenó poner ambas hojas en el curso de un río. Al hundir la Muramasa en el agua, las hojas que arrastraba la corriente se precipitaban irremediablemente hacia el acero, que las partía en dos, cosa que no sucedía con las Masamune, a la que las hojas evitaban. De dicho suceso concluyó que los sables Muramasa estaban sedientos de sangre y malditos, y que condenarían a cualquier samurái que los portara.

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  4. Gracias por ampliar la inormación, no conocía la historia de los espaderos.
    A mi siempre me a gustado la victoria de Musashi con el famoso remo, tiene un significado más profundo de lo que parece.
    Saludos.

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  5. Por encima de todo, responde principalmente a su inteligencia. Kojiro Sasaki luchaba con un nodachi (que puede llegar a tener 30 cm de largura o más que la de un sable normal), por lo que Musashi tenía muy pocas posibilidades de victoria con su katana, por lo que, mientras era llevado en bote a la isla de del duelo, talló un remo algo más largo que el nodachi de su rival. Pero sí, uno aprender una lección más profunda con ello.
    Saludos

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