Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

lunes, 18 de marzo de 2013

Fumiko Kaneko, crónica de una anarquista.




   Fumiko Kaneko es una de esas personas que lejos de géneros o razas inspiran un gran respeto hacia su persona. Fumiko nace en Yokohama en 1902 en el seno de una familia muy pobre, su padre era alcohólico y su madre pasaba de los brazos de un hombre a otro sin responsabilizarse de su hija, algunas fuentes afirman que incluso intentó venderla a un prostíbulo. Con este panorama Fumiko fue a criarse con su tía (o abuela) que vivía en Corea donde también fue maltratada.

   Ya mayor de edad regresa a Japón donde ejerce los más diversos trabajos como criada o repartidora de periódicos. Durante esta época comienza a leer mucho sobre política y temas sociales comenzando a frecuentar puntos de encuentro izquierdistas. Es entonces cuando en Tokio conoce al antiimperialista coreano Yôl Park, fundador del grupo clandestino anarcosindicalista Futeisha, que puede traducirse como la “Sociedad de los Insumisos o Revoltosos”. Fumiko se enamorará profundamente de Park, desde entonces los dos compartirían su vida, pensamientos e ideología. Tiempo después fundarán la Sociedad Negra de Trabajadores.


   
   Tras el terremoto de Kanto de 1923, el gobierno, queriendo desembarazarse de movimientos izquierdistas, les acusa falsamente de conspirar para asesinar al emperador. En 1926 y con falsos testimonios son condenados a muerte, pero tras presiones internacionales las penas de muerte les serán conmutadas por trabajos forzados de por vida.

   Cuando muchos hubiéramos respirado por salvar la vida, Fumiko hizo gala de lo mejor de la condición humana, cuando el director de la prisión le entregó el certificado de conmutación ella lo cogió y lo rompió en pedazos delante de el. Trasladada de prisión se negó a hacer cualquier trabajo siendo castigada en una celda de aislamiento. Meses después pidió trabajar en el taller de cordelería, al día siguiente de comenzar a trabajar, el 23 de Julio de 1926, aparecería ahorcada en su celda con una cuerda que ella mismo había realizado.

    Su cuerpo fue trasladado a Corea por la familia de Park para ser enterrado en el santuario familiar. Park no salió de la cárcel hasta terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945. En 2003 su cuerpo fue de nuevo trasladado hasta el jardín de la casa de los Park y en 2006 la televisión Coreana rodó un documental sobre su vida.

SAITO, Akemi. Mujeres japonesas entre el liberalismo y el totalitarismo (1868-1945), Univ. de Málaga. Málaga. 2006.

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