Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

viernes, 24 de agosto de 2012

Los Kofun

 

   Los kofun es otro de esos grandes tesoros inexplorados que esconde la historia japonesa, su nombre significa literalmente “tumba antigua” (古墳). Su origen podría situarse en china y se trata de inmensas construcciones megalíticas, túmulos funerarios donde descansa la élite más influyente que vivió entre los siglos III y el VIIdC, y cuyo nombre sirve para denominara toda una era, la Kofun. 

   Pese al que más conocido es un espectacular kofun con forma de ojo de cerradura, la verdad es que adquieren gran variedad de formas; los primeros fueron de forma circular; seguidos por formas rectangulares y cuadradas. Muchas dudas todavía no han sido resueltas, no se sigue en su construcción una orientación específica ni tienen unas medidas estándar, esta varía desde unos pocos metros hasta 400 de largo. Apenas se han escavado unas pocas ya que están protegidas por que en ellas descansan los antepasados de la Familia Imperial que deben ser respetados.



 

   En 1972 una de ellas fue abierta para su estudio, en ella se encontraron las paredes decoradas con frescos donde se suceden imágenes de la corte de Asuka y un enorme sarcófago de piedra, dentro, acompañando al cuerpo, también se encontraron espadas, espejos y demás accesorios. Apenas se ha escavado alrededor donde se encuentran a menudo estatuillas antropomórficas llamadas Haniwa, de la que ya hablé en otra entrada. 

   Este es otro de esos lugares mágicos que estría encantado de visitar en futuros viajes al país del Sol Naciente.


http://en.wikipedia.org/wiki/Kofun 

miércoles, 22 de agosto de 2012

Muere una periodista japonesa en Siria.


    Una periodista japonesa ha sido asesinada este lunes en Alepo (Siria) mientras cubría los enfrentamientos y otros tres reporteros —dos árabes y un turco— han desaparecido en la misma ciudad, según ha informado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. La Embajada de Japón en Siria ha confirmado la muerte y la identidad de la reportera, Mika Yamamoto, de 45 años, que trabajaba para la agencia de noticias Japan Press.

   Yamamoto ha resultado herida en un barrio del este de Alepo, donde en la mañana del lunes se registraron violentos enfrentamientos entre las tropas del régimen y los rebeldes. "Fue herida de gravedad mientras cubría los choques en el distrito de Sleimane al-Halabi y trasladada al hospital, pero no pudo recuperarse de las heridas", ha indicado a AFP Rami Abdel Rahmane, presidente del Observatorio, quien ha añadido que la reportera debió de ser alcanzada por un proyectil.

   Tras confirmarse su muerte, su cuerpo ha sido trasladado a un punto de control de la frontera con Turquía. El Ministerio de Exteriores nipón ha explicado que en el momento de ser abatida en Alepo, segunda ciudad del país, Yamamoto se encontraba acompañada por su compañero en Japan Press Kazutaka Sato. Yamamoto y Sato estaban en Siria desde el pasado 14 de agosto para cubrir el conflicto para la agencia Japan Press y la televisión japonesa Nihon TV.


   Yamamoto era una reconocida periodista especializada en conflictos armados que, durante más de 15 años, había cubierto guerras como Afganistán, Irak o Uganda. La reportera había sido galardonada con el prestigioso premio Vaughn-Uyeda en 2003 por su contribución al periodismo japonés, detalló la agencia Kyodo.

   Según relata la agencia de noticias France Press, un vídeo publicado en Youtube muestra el cuerpo de una mujer, presentado como el de la periodista japonesa, tirado en una sala. En el brazo derecho se puede apreciar una herida y a su lado un hombre de rasgos asiáticos que pide ayuda médica. AFP precisa que no puede confirmar estas informaciones ni la autenticidad del vídeo de manera independiente.

   Esta muerte es la cuarta de un periodista extranjero en actos violentos en Siria desde marzo de 2011: Gilles Jacquier de France 2 fue asesinado en febrero en Homs, y la americana Marie Colvin, del Sunday Times y el francés Rémi Ochlik, fotógrafo ambos el 22 de febrero también en Homs.
El Observatorio no ha querido desvelar ningún detalle en relación con la identidad de los periodistas desaparecidos, y se desconoce por el momento para qué medios trabajan.

 

PD: Este post rinde homenaje a esos héroes anónimos que se juegan la vida cada día.

Fuente:


viernes, 17 de agosto de 2012

Cine: La Condición Humana.


 “El hecho de ser japonés no es un crimen, sin embargo, mi mayor crimen es ser japonés” KAJI, La condición humana.

    La Condición Humana es un término que abarca la totalidad de la experiencia de ser humanos y de vivir vidas humanas. Como entidades mortales, hay una serie de acontecimientos biológicamente determinados que son comunes a la mayoría de las vidas humanas, y la manera en que reaccionan los seres humanos o hacen frente a estos acontecimientos constituye la condición humana. Y de eso trata precisamente esta película, como el ser humano afronta los desastres de la vida. El protagonista del filme intentará por todos los medios resistir y no dejarse llevar por sus instintos más básicos intentando mantener a la vez sus ideales antes incluso que su propia vida. El término se utiliza a veces en literatura para describir la alegría y el terror de ser y de la existencia humana.


   Nakadai Tatsuya está impresionante en una de los mejores papeles que he visto y el director, Masaki Kobayashi (Cuando escribo esto está a punto de estrenarse en España Hara-Kiri, remake de otra de sus películas de 1962), realiza aquí para mi su mejor obra. Titánica obra que admito difícil de ver debido a su larga duración (9h 30’) divididos en tres partes pero imprescindibles para disfrutar de este director y actor. Merece la pena cada minuto, para disfrutar del buen cine.


 

   Me gustaría remarcar también el contexto histórico en el que se enmarca la trama, a mi entender muy bien reflejado, sin complejos y sin cortarse definiendo los soldados japoneses de la época y las atrocidades cometidas en Manchuria. Decir que esta película se la considera un alegato pacifista donde se denuncia todo lo inhumano que comprende una guerra, desde el suicidio hasta el asesinato, desde los maltratos a los soldados por parte de los oficiales hasta los maltratos de estos a la población civil, en una espiral donde nadie estará a salvo. Y en medio de todo esto esta Kaji,  con unos ideales que no casan nada con este mundo. Y menos casaban en un mundo con la II Guerra Mundial de por medio. Durante las tres películas Kaji recorre el camino del humanismo, es un personaje que desprecia sus debilidades como ser humano. Y a pesar de todos los inconvenientes, de todas las mentiras y decepciones, Kaji sigue recorriendo ese camino.




   Solo os pondré una pequeña entrada del argumento de la primera película, encontraréis todo el argumento en los enlaces que he puesto.

   “Una pareja, KAJI y MICHIKO, se detienen bajo la nieve en una pequeña villa al sur de Manchuria. El sonido de los soldados marchando se puede percibir tras ellos. Las fuerzas militares japonesas no solo han ocupado Manchuria sino que también se han involucrado en la Guerra del Pacifico. KAJI es visto por sus colegas como perteneciente a la facción anti-bélica. Al escuchar que puede ser exonerado del servicio militar si acepta una posición en una remota mina, KAJI acepta el ofrecimiento y se convierte en supervisor laboral de la mina…”


martes, 14 de agosto de 2012

Ocurrió un 14 de Agosto...


   "El 14 de agosto de 1945 Japón decidió rendirse ante los Aliados. Esta decisión que acabó con la guerra más costosa de toda la historia de la humanidad se tomó tras una semana de suma importancia en la que el mundo vio cómo dos bombas atómicas americanas caían en Japón.
   Algunos oficiales del ejército japonés atacaron el palacio imperial con la intención de destruir un mensaje grabado del Emperador Hirohito que  anunciaba la rendición, pero los guardias imperiales los detuvieron. Al día siguiente, el discurso de Hirohito que pedía a sus súbditos que “soportaran lo insoportable” se transmitió en la radio nacional y ciento de millones de personas alrededor del mundo celebraron el día “VJ”, victoria sobre Japón"

lunes, 13 de agosto de 2012

Japón en los Juegos Olímpicos


   Aprovechando que durante estas semanas se han celebrado los Juegos Olímpicos intentaré resumir la participación de Japón en ellos.

   Japón comenzó su andadura en los Juegos cuando en 1911 se funda el Comité Olímpico Japonés gracias sobre todo al empuje de Kano Jigoro, luchador de Judo. Comenzando a participar en ellos desde su quinta entrega en Estocolmo, en 1912. Los primeros dos japoneses que participaron como miembros de un equipo japonés fueron Mishima Yahiko, un corredor de distancias cortas, y Kanaguri Shiro, un corredor de fondo.

   Debido a la Primera Guerra Mundial los siguientes Juegos que deberían haberse celebrado en 1916 fueron suspendidos. Los siguientes serían los de 1920 en Amberes, Japón envió entonces un equipo de 15 miembros y ganó sus primeras dos medallas, de plata ambas: en individual y dobles de tenis. No fue hasta los Juegos de Amsterdam (1928) cuando Japón gano sus dos primeras medallas de oro; en atletismo y en natación.


   Gracias a este relativo éxito y a la incipiente necesidad de demostrar sus cualidades frente a occidente, en los siguientes Juegos celebrados en Los Angeles Japón presentó una delegación de 131 deportistas. Ese año ganaron 7 medallas de oro, 7 de plata y 4 de bronce. Para los Juegos deBerlín en 1936 Japón presentó a 179 atletas transmitiéndose las pruebas hasta Japón, donde miles de personas debían trasnochar debido al cambio horario para poder escuchar las retransmisiones. En estos juegos la nadadora Maehata Hideko se convirtió en la primera japonesa en ganar una medalla de oro en los 200 metros braza.

   En 1940 se estuvieron a punto de celebrar unos en terreno Nipón pero el sueño se truncó debido al comienzo de la guerra. En 1944 tampoco se celebraron Juegos por la misma razón, siendo los siguientes los de 1948 celebrados en Londres, pero a Japón se le negó la participación debido a sus responsabilidades en la guerra dentro de las fuerzas del eje. Finalmente Japón sería readmitido en el Comité Olímpico en 1951, a tiempo para los juegos de Helsinki de 1952.

   Tras los juegos de Melbourne (1954) y Roma (1960) llegaría el momento de Japón, por primera vez un país oriental celebraría unas olimpiadas y con todo el mundo pendiente de ellos podrían demostrar que habían dejado atrás el pasado. No fue fácil, en 1952 finalizó la ocupación militar de posguerra en Japón, y Tokio presentó al COI su candidatura para acoger la decimoséptima Olimpiada, a celebrarse en 1960, que ganó Roma, pero Japón no se desanimó y en octubre de 1955 Tokio volvió a presentar una candidatura para acoger la decimoctava Olimpiada en 1964, siendo esta vez concedida. Esta fecha, 1964, se considera como el final del periodo de posguerra japonés y el inicio del gran crecimiento económico japonés. Se ampliaron entonces las carreteras, se construyó una inmensa Villa Olímpica, se mejoraron los suburbios, y lo más importante fue, la puesta en marcha del Shinkasen, el tren bala.



   Japón presentó a sus Juegos al mayor equipo de su historia olímpica, compuesto por 296 hombres y 61 mujeres. Por primera vez un deporte japonés, el judo, fue incluido como prueba olímpica. Los luchadores  japoneses consiguieron medallas de oro en todas las modalidades de peso excepto en la categoría sin límite de peso, que fue para los Países Bajos. Ganaron 16 medallas de oro, 5 de plata y 8 de bronce, siendo la mejor actuación olímpica de su historia, quedando en tercera posición en cuanto al número de medallas detrás de Estados Unidos y la Unión Soviética.

   Desde entonces Japón no ha dejado de participar en los Juegos Olímpicos hasta el día de hoy. El total de medallas ganadas por Japón han sido 397: 131 de oro; 126 de plata; y 140 de bronce.

   Como dato importante Hitomi Kinue fue la primera mujer en formar parte de un contingente olímpico japonés. Ganó una medalla de plata en la carrera de 800 metros lisos y su éxito animó a otras mujeres a practicar deportes de competición. Otro dato importante el que Japón también ha participado en casi todos los Juegos de Invierno desde 1936 e incluso ha organizado dos de ellos: en 1972 en Sapporo y los de Nagano de 1998.







miércoles, 1 de agosto de 2012

La peor derrota japonesa en los JJOO


   En otoño de 1964 comenzaron los Juegos Olímpicos de Tokio, esta era la gran ocasión que muchos Japoneses habían esperado para demostrar al mundo como el país, tras una dura posguerra, había resurgido convertido en una gran potencia asiática, dispuesta además a plantar cara a las mejores economías occidentales. Durante los años posteriores a su proclamación como organizador de los juegos y mucho antes (desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial) Japón comenzó una espiral constructiva encaminada a sorprender al mundo. Y consiguieron no solo eso, si no que todos los extranjeros invitados al evento estaban encantado por los amistosos modales y la eficiente organización japonesa que no dejaba nada al azar.

   El último día de los juegos, el 23 de Octubre,  todo el país estaba pendiente de sus radios, este era su momento, la culminación de todo su trabajo, por primera vez, el Judo, uno de los deportes nacionales, se estrenaba en unos juegos. El judo es un deporte que requiere más habilidad que fuerza bruta, y los japoneses estaban seguros de sus posibilidades, tanto que introdujeron una categoría libre de peso, cualquier luchador podía inscribirse. Y ese día, en el nuevo  y flamante estadio de Tange Kenzo se presentaba la final de esta competición en categoría libre. Se enfrentaban la gran promesa japonesa Kaminaga Aiko, campeón del mundo, y el holandés Anton Geesink, que medía 1,90 y pesaba 120 kg. Pero sus medidas no importaban a los japoneses, como les sucedió durante la guerra, confiaban en la superioridad de su fe y en una férrea disciplina.

   En todas las ciudades y pueblos la gente se apelotonaba escuchando las radios o viendo los televisores de los escaparates, incluso en algunas fábricas se instalaron uno en cada planta para que los trabajadores pudieran ver la gran victoria de Japón. Tampoco hubo sesiones parlamentarias ese día. Miles de personas salieron a las calles para animar a su campeón. Durante diez minutos los dos contendientes forcejearon sin que ninguno adquiriera ventaja, cansado como estaba el japonés no reaccionó a tiempo contra el último ataque del holandés que lo tiró al suelo y lo inmovilizó, sin posibilidad de defenderse el árbitro decreto victoria de Geesik.

   Los únicos sonidos escuchados en el estadio en ese momento fueron gemidos de pena, Japón había sido derrotada de nuevo por el gigante occidental. Cuando el equipo holandés hizo amago de entrar en el tatami para celebrarlo Geesik los detuvo con un gesto, se giró, y realizó el saludo tradicional de respeto hacia el que había sido su rival. El público acepto el saludo y aplaudió al nuevo campeón.


PD: Como curiosidad, dos atletas japoneses se suicidaron tras perder en esos mismos juegos: Tsubuya Kokichi, corredor de maratón, y Yoda Ikudo, de salto de vallas.

BURUMA, Ian. La creación de Japón 1853-1964. Mondadori, Barcelona, 2003.