Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

domingo, 26 de febrero de 2012

Japan War 1945 (Manga)






Título original: Japan War 1945 Daitouasenki
Autor: Lazy Hagiwara
Género: Manga histórico/bélico
Editorial Española: Glénat
Páginas: 224, B/N


   Aún sin estar ante una obra maestra es un cómic para los interesados en esta época en general, las dos historias están bien guionizadas y dibujadas al detalle, tanto de uniformes como armamento, vehículos, etc. 

   La primera de las historias, “Between Heaven and Hell” nos sitúa con los últimos efectivos de la defensa aérea de Tokio frente a las devastadoras incursiones de los B-29 americanos, mientras que la segunda, “97 Overdrive”, nos traslada a los primeros momentos de la ofensiva soviética en Manchuria en los días previos a la rendición japonesa.

   Lo malo de esta obra es de lo que es conocido, y polémico este autor, se trata del ensalzamiento que hace de la guerra y lo militar más allá de una simple dramatización. Lo que le ha causado algunos problemas dentro, y sobretodo, fuera de su país debido a sus ideas revisionistas mencionadas en algunas entrevistas. Algo que no se si es más buscando publicidad o por la poca importancia que los japoneses les dan a este tipo de problemas.

   Aparte de eso estamos ante una obra recomendada para los aficionados a la WW2 y que quieran ver al Ejército Imperial Japonés en acción.  Su precio es de risa, 2,95.



domingo, 19 de febrero de 2012

Los Ainu


   Los ainu son un grupo étnico indígena que actualmente solo se encuentra en la isla de Hokkaido y norte de Honshu, también más al norte como en las islas Kuriles y la isla de Sahalin en Rusia.

   Ainu significa “humano” en su propio idioma, aunque ellos prefieren ser llamados Utari, que significa “camarada”. Actualmente se tienen contabilizados unos 15.000 japoneses con uno o los dos padres pertenecientes a los ainus.

   Sus orígenes les relacionan con los primeros pobladores de Asia y con los pueblos actuales que viven en Siberia. Se calcula que arribaron hace unos 20.000 años, atravesando los puentes naturales que existían en la época entre el archipiélago y el continente, siendo estos rebasados por el mar sobre el año 10.000 a. C.

   Se trata de una etnia anterior a la japonesa, aunque los antropólogos no han conseguido todavía clasificarlos. 

   Los ainus son animistas, creen que todo en la naturaleza tiene espíritu en su interior, llamado kamui. Los kamuis se encuentran jerarquizados y el más importante es la “abuela tierra”, que se refiere al fuego, por debajo se encuentran los animales terrestres, debajo de estos los marinos y por último todos los demás.

 
   Generalmente es el jefe de la aldea el que dirige las ceremonias, que son prácticas sencillas donde se vierte vino y se colocan cabezas de animales sacrificados en un altar mientras se reza en voz baja. Como la mayoría de religiones, creen que serán recompensados tras su muerto o castigados con el infierno.

   Los ainus poseen una cultura tradicional original que les aleja de las costumbres japonesas. Por ejemplo, al pasar a la edad adulta dejan de afeitarse, por lo que los hombres ancianos tienen largas barbas, y se dejan crecer el pelo. También algunas mujeres al alcanzar la pubertad se tatúan en boca, brazos, frente o los órganos genitales externos, utilizando para ello una mezcla de corteza de abedul.

   Su vestimenta es una de las características que les diferencia del resto de japoneses. Utilizando para tejer hilo de corteza de olmo o de ortiga. También utilizaban pieles de animales o botas de piel de perro o de salmón en invierno. Y toda la vestimenta está decorada con motivos geométricos.


   Durante el año 659 varias avanzadillas procedentes de Japón penetraron en la isla. En aquél tiempo la consideraron como inhóspita tierra de ainus, de desertores, traidores y criminales. Para el siglo IX los japoneses se instalaron en Ezo, actual Hokkaido.

   En 1457 los ainus perdieron la batalla de Koshamain, en Honshu, frente a los japoneses; en 1669 volvieron a perder en Syaksyain, y en 1789 en Kunasiri-Menasi.

   Con la llegada de la época meiji comienza, inspirados por las teorías venidas de Europa de unidad nacional racial, una campaña de absorción de los ainus a la cultura imperial japonesa. Ya en 1860 comienza la conquista de la isla, confiscando las tierras y prohibiéndoles la caza y la pesca. Tras la restauración se les prohíbe a las mujeres hacerse tatuajes y a los hombres llevar pendientes, también se favoreció el asentamiento de japoneses en la isla.

   Con la llegada del siglo XX la cosa no solo no mejoró sino que tras el final de la Segunda Guerra Mundial los Estados Unidos impulsaron políticas de vinculación socioeconómicas con las que ahogaron, más todavía, a una sociedad prácticamente en extinción.

   Solo en 1973, se celebró por primera vez una asamblea ainu para reivindicar los derechos como pueblo con identidad propia. Y no será hasta el 2008 cuando el parlamento japonés aprobó una resolución en la que se reconoció a los ainus como un pueblo indígena con lengua, religión y cultura propias.

   Hoy cuentan con representación propia en el Parlamento japonés. Si bien, como toda minoría étnica, la marginación y el desempleo es muy alto, constituyendo uno de los grupos más pobres del Japón.



sábado, 18 de febrero de 2012

Entrada número cien y cumpleaños del blog!!!

Hoy se cumple un año de la creación de este blog y además esta es la entrada número cien, lo tenía bien calculado...
Gracias a todos los que con vuestras visitas me animáis a seguir con este blog.
¡Feliz Cumpleaños Dai Nihonshi!!!!


domingo, 12 de febrero de 2012

Yonaguni ¿La civilización perdida?

Artículo enviado por Valathor. 

   ¿Quien no ha oído hablar alguna vez de la leyenda de la Atlántida? Incluso dieciséis siglos después de su muerte, este mito de Platón sobre una civilización que desaparece bajo las aguas perdura casi con la misma intensidad que entonces ¿Porqué? Podríamos preguntarnos; una de las respuesta es, que muy probablemente, no es el único mito de estas características: el Diluvio Universal en la Biblia, la historia griega de Deucalión y Pirra, los continentes de Mu y Lemúria...

   Como no podía ser menos, en Japón también hay leyendas que nos hablan de majestuosos lugares hundidos bajo las aguas; me estoy refiriendo al cuento de Urashima Tarô, aquel joven que salva a una tortuga de unos gamberros, y esta, tras revelarle que era la hija del dios del mar, lo llevó en recompensa a su palacio submarino. A todos los niños japoneses les han contado alguna vez este cuento, y Kihachiro Aratake, un buceador profesional de la isla de Yonaguni, no era una excepción.

   Os pongo en situación: Yonaguni es una pequeña isla al sur de Okinawa, más cerca de la isla de Taiwan que de las cuatro grandes islas de Japón. El lugar se puede recorrer entero en no más de 40 minutos en coche; Aratake quería incentivar el turismo en el lugar, y creyó que ofreciendo la oportunidad de ver los lugares de reproducción de los peces martillo atraería a la gente; pero cuál fue su sorpresa al ver que no eran precisamente escualos lo que había encontrado tras recorrer lo que le pareció una especie de corredor: delante de él  se alzaba una gran y extraña estructura de piedra, que parecida a una pirámide escalonada esculpida en la roca. El buceador mantuvo su descubrimiento en secreto durante algunos años, pero al final, pensando en lo que podía suponer para su isla, se decidió a mostrar su descubrimiento al mundo.


   Fue por primera vez en 1992 (el descubrimiento se había hecho en 1987) cuando el primer científico buceó el lugar; el hombre en cuestión fue Masaaki Kimura, experto en geología marina y profesor de la Universidad de Ryukyu, quien defiende que, en sus propias palabras “Puedo decir casi al 100%, cerca del 100% que [las estructuras de Yonaguni] no puede hacerse de forma natural”.

   Parece ser pues, que tales estructuras fueron esculpidas por la mano del hombre. Pero de haber sido así tendría que haberse hecho cuando el lugar aún estaba en la superficie. Lo primero que uno puede pensar, dado que Japón se encuentra sobre una falla sísmica, es que un terremoto causó el hundimiento del lugar; aunque parezca la explicación más sencilla, es bastante improbable, ya que las estructuras habrían resultado altamente dañadas, como ya lo resultaron a raíz de un seísmo producido en 1998. Entonces, tenemos que suponer que el lugar fue erigido cuando el nivel del mar se encontraba más bajo, a finales de la última era glacial; estamos hablando de hace 10.000 años.

   Si, eso parece una edad desorbitada: una civilización 3000 años antes de lo aceptado comúnmente por la comunidad científica. Es aquí, como siempre, donde se crean las dos posturas: los historiadores más tradicionalistas niegan rotundamente que eso sea un megalito construido por la mano del hombre, mientras que, en el otro extremo, se habla de una revisión total de la historia (no podían faltar también aquellos que afirman que es obra de alienígenas). Llegados a este punto, me gustaría que, aunque sólo sea basado en imágenes, juzgaréis por vosotros mismos:





 

   Las imágenes siguientes pertenecen al megalito principal, pero el complejo entero parece extenderse en un área de 5 kilómetros; además, todas las estructuras comparten un rasgo común: están orientadas hacia el sur. Los (escasos) investigadores han encontrado también partes del lugar que parecen haber servido para un propósito específico:



 Esto parece ser un canal o un desagüe.


   La primera imagen se identifica como una tortuga, mientras que la segunda es reconocida por algunos como un rostro humano.

   Si no basta con esto, se han localizado unos agujeros paralelos entre ellos, que podrían haber sido usados para sujetar algún tipo de pilar de madera, e incluso se han encontrado partes hechas con un tipo de roca que no correspondería al lugar. Muchos expertos se declinan a pensar que el lugar es de formación natural, pero que en algún momento fue manipulado por la mano del hombre. No obstante, mientras los científicos occidentales, quienes de momento siguen teniendo la última palabra en estos temas, no acepten llevar a cabo una investigación profunda sobre el lugar, esto será simplemente considerado un montón de rocas fruto de la caprichosa naturaleza. Pero al final, lo que más cuenta es lo que piensa cada uno... Así pues que creéis ¿no es más que la imaginación de un puñado de personas o tenemos que reescribir la historia de la humanidad?¡El misterio está servido!


Referencias y “Para saber más”:

Vvaa. Los grandes misterios de la historia, Plaza y Janés editores.S.A. Barcelona. 2008.

http://www.youtube.com/watch?v=AmutJFpB50c

http://www.youtube.com/watch?v=rjYj1O9WyHw&feature=related

http://www.uchina.com.ar/blog/2007/10/23/ruinas-de-una-ciudad-submarina/

Existen otros numerosos documentales, imágenes, páginas con información extra e incluso imágenes grabadas por videoaficionados en la red, pero este material puede ser una buena introducción para quien le interese iniciarse en el tema.

sábado, 11 de febrero de 2012

El arco japonés, el yumi

 
   El Yumi es como se denominan los arcos japoneses. Diseñados para los samuráis, hoy en día son usados para la práctica del Kiudo, el arte marcial del tiro con arco.

   Suelen ser siempre más altos que el que los maneja, rondando una media de más de dos metros. Y están construidos a la manera tradicional, con bambú, madera, cuero y la cuerda de cáñamo.

   Su forma es asimétrica, diseñados así supuestamente para poder cambiarlos de dirección al disparar desde un caballo. Para los practicantes del kyudo es más que un arma y es tratada con gran respeto; nunca se puede pisar un yumi, lo cuidarás como a ti mismo y es irrespetuoso coger el yumi de otra persona.

Partes del yumi.



 

http://gekkoiba.org/kyudo.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Yumi

jueves, 9 de febrero de 2012

Hokusai

   Katsushika Hokusai, 葛飾 北斎, (1760-1849) Está considerado como el máximo exponente de la escuela de grabados Ukiyo-e.

   Entre sus obras destacan Hokusai Manga, donde muestra la vida diaria de la población, con una gran exactitud y sentido del humor. Más importante es las Treinta y seis vistas del monte Fuji y las Cien vistas del monte Fuji  que reflejan en parte una fijación personal del autor por el Monte Fuji. Fueron obras de esta serie, La gran ola de Kanagawa y Fuji en días claros, las que aseguraron la fama de Hokusai, tanto dentro del Japón como en el extranjero, sobretodo cuando su obra llegó a París.

La gran ola de kanagawa




miércoles, 8 de febrero de 2012

Película: Otokotachi no Yamato

 

   Los Hombres del Yamato trata sobre la historia ficticia, aunque basada en hechos reales, de varios marineros que sirvieron en el acorazado Yamato.

   El Yamato fue, junto a su gemelo Musashi, el orgullo de la Armada Imperial Japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. También han sido los acorazados más poderosos de la historia y los más barcos más grandes (263m de largo x 38m de alto aprox. Y 2500 marineros), pero entraron en servicio justo en una época en la que el acorazado ya había perdido el papel principal de que había disfrutado, por entonces la supremacía del mar estaba en manos de los portaaviones.

   Y esto precisamente es en lo que se basa la película, más que una historia de personas es la historia del fin de una época en la historia militar. Destacar la actuación de Tatsuya Nakadai, monstruo del cine japonés y las grandes escenas de acción, muy bien realizadas. Quizás como siempre pasa en la mayoría de películas japonesas sobre la WWII, le falta un poco más de crítica y profundidad sobre los hechos de la época.



Título Original: Otoko-tachi no Yamato
Año: 2005
Duración: 145 min.
País: Japón
Director: Junya Sato
Guión: Junya Sato (Novela: Jun Henmi)
Música: Joe Hisaishi
Fotografía: Yoshitaka Sakamoto
Reparto:Takashi Sorimachi, Shido Nakamura, Tatsuya Nakadai, Ken'ichi Matsuyama, Junichi Haruta, Ryô Hashidume, Ryuzo Hayashi, Hiroyuki Hirayama, Hirotaro Honda, Hisashi Igawa, Sosuke Ikematsu, Kenji Kaneko, Hiroshi Katsuno
Género: Bélico. Drama
Sinopsis: Mamoru Uchida llega a un puerto del sur de Japón en busca de un bote que la lleve al sitio donde reposan los restos del acorazado Yamato, en el 60 aniversario de su hundimiento. Todos los marinos rechazan llevarla a esas coordenadas hasta que Katsumi Kamio, un viejo lobo de mar, conmovido, accede a llevarla sin sospechar quién es en realidad esa chica ni qué va a encontrar después de 60 años...





http://www.filmaffinity.com/es/film318374.html

miércoles, 1 de febrero de 2012

El koto


   El koto (琴 o 箏) es un instrumento de origen chino introducido en Japón durante la época Nara (siglo VIII d. C.).

   Este instrumento consiste de una caja de resonancia de 186 cms por 48 cms, hecha de ciprés japonés. Tiene 13 cuerdas de seda, todas del mismo grosor, aunque tanto las medidas como el número de cuerdas pueden variar; como el Jushichigen (17 cuerdas), e incluso uno que empleó para una sola composición en la que trataba de imitar las sonoridades y capacidades del piano, el Hachijugen (80 cuerdas). Otras variedades incluyen Nijusangen (23 cuerdas), Sanjugen (30 cuerdas).

   La afinación es en gran medida determinada por la posición de unos pequeños puentes. Las cuerdas son pulsadas con tres plectros hechos de marfil que se fijan al dedo pulgar, índice y medio de la mano derecha. El grosor y forma de estos plectros es diferente para cada una de las escuelas ó estilos existentes en la actualidad, siendo redondeado y grueso en la escuela Yamada, y delgado y de forma cuadrada para la escuela Ikuta.


http://www.japonartesescenicas.org/musica/instrumentos/koto.html