Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

martes, 26 de julio de 2011

Revueltas estudiantiles en los 60.


Contexto histórico en el libro Tokio Blues (Norwegian Wood).

   En mi último cumpleaños me regalaron este interesante libro, aunque no voy a hacer ninguna crítica del mismo que para eso ya hay muchos blogs. Lo que si voy a hacer es analizar el contexto histórico en el que transcurre la historia.

    La acción transcurre durante los tormentosos años 60, cuando estaba leyendo el libro me sorprendió que en un país tan disciplinado como Japón se contagiara durante esa época de las revueltas estudiantiles y culturales que surgían en occidente. Aunque hay que decir que Murakami los aborda con cierto escepticismo.

    Todo comienza en 1963 cuando se producen unos enormes e inesperados desórdenes estudiantiles en el campus de Berkeley, de la Universidad de California. Los detonantes de la protesta fueron: la masificación estudiantil, la participación universitaria en los planes belicistas del gobierno y, sobre todo, el descontento generalizado referido a temas tan amplios como las desigualdades económicas, el racismo, la obsesión consumista y el puritanismo sexual.

    
    Este movimiento de indignación no tardó en difundirse por Europa llegando hasta Japón. La mecha se enciende cuando en 1960 se firma en Washington un acuerdo entre los gobiernos japonés  y estadounidense, por el cual este último tenía derecho a establecer bases militares en suelo Japonés. Todo esto en previsión de un futuro ataque al país nipón, ya que Japón no tenía ejército.

    Esta decisión y el ambiente político general desembocaron en una oleada de indignación estudiantil, los Zengakuren (asociaciones de estudiantes) se revelan. El partido comunista japonés, declarado antiamericano, comenzó a escindirse en nuevos grupos cuya influencia llegó hasta los estudiantes universitarios creando “unidades políticas”. 

    También se protestaba contra el tratado de paz entre Japón y Corea del Sur y contra la Guerra de Vietnam. Será a finales de la década cuando la Universidad de Waseda alzó la voz contra el incremento en las tasas de las matrículas. Con la ayuda de la oposición lo que había comenzado como un ejercicio de protesta legítimo acabó derivando en actos violentos y sinsentido. Hubo muertos y detenidos en diversos enfrentamientos contra la policía, el vandalismo y la violencia se hicieron comunes en las marchas de aquella época.

    Pese a todo esto a principios de los 70 se llegó a un supuesto acuerdo entre los grupos revolucionarios y las autoridades llegando este movimiento a su fin.


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