Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

jueves, 28 de abril de 2011

Los soldados del Japón dejados atrás

                              El soldado Onoda se entrega 29 años después de acabar la guerra.
    
    La responsabilidad para con el deber y su predisposición a cumplirlo a toda costa han sido una de las características más destacables de los japoneses en guerra durante su historia. El ejemplo que me parece más representativo de esta mentalidad japonesa, sobretodo durante la WW2, es el fenómeno de los zan-ryū Nippon hei (残留日本兵, , soldados de Japón dejados atrás). Se trata de soldados japoneses que por las más variadas razones no se entregaron a las fuerzas aliadas tras el final de la WW2; el miedo al deshonor, la firmeza de sus convicciones o simplemente no se enteraron son algunas de las razones para que permanecieran durante años sobreviviendo en las selvas del pacífico. Muchos continuaron luchando contra las fuerzas estadounidenses de ocupación y años después contra la policía de esos países. El propio Japón llevó cabo multitud de campañas para intentar traer de vuelta a muchos de estos rezagados, pero muchos pensaban que se trataban de artimañas del enemigo. 


    Algunos han escrito libros, han salido en documentales y hasta en programas de supervivencia, este es un listado de los casos más conocidos:

- Yūichi Akatsu permaneció en la isla filipina de Lubang desde 1944 hasta que se entregó en 1951 en el pueblo filipino de Looc.

- Shōichi Shimada, siguió combatiendo en Lubang, murió en 1954 durante un enfrentamiento con soldados filipinas. 

- El oficial Shigeichi Yamamoto y tres soldados sobrevivieron durante 11 años en la isla de Mindoro. 

- Bunzō Minagawa vivió oculto en Guam desde 1944 hasta mayo de 1960. 

- Sargento Tadashi Itō, oficial de la unidad de Minagawa, se entregó en Guam días más tarde que aquel, 23 de mayo, 1960. 

- Kinshichi Kozuka, junto con Onoda vivió oculto durante 28 años hasta que en 1972 murió durante un tiroteo con tropas filipinas. 

- Hirō Onoda, junto con Akatsu, Shimada y Kozuka, se ocultó en Lubang desde 1944 hasta marzo de 1974. Fue encontrado por un aventurero japonés pero Onoda no creyó que la guerra había terminado y le aseguró que solo entregaría su oxidado fusil si su antiguo oficial al mando le daba la orden. El viajero regresó a Japón con la increíble historia y rápidamente encontraron al superior de Onoda, que regentaba una librería, y volvieron a Filipinas. Cuando se encontraron y Onoda recibió la orden de incorporarse a la vida civil entendió que la guerra había finalizado. Lo primero que visitó en su país fue su tumba, que la familia había erigido convencidos de que había muerto. 

- Teruo Nakamura fue descubierto por las Fuerzas Aéreas Indonesias en Morotai y se entregó a una patrulla de búsqueda el 18 de diciembre de 1974. 
  
http://www.wanpela.com/holdouts/registry.html

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