Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

viernes, 22 de abril de 2011

La Orden del Tesoro Sagrado

瑞宝章 - Zuihosho  

                                                                  Orden de 1ª clase. 

     El sistema de medallas y condecoraciones japonés no se asemeja en nada a los sistemas occidentales. En primer lugar, porque las condecoraciones principales eran entregadas indistintamente tanto a civiles como a militares, excepto la Orden del Milano de Oro, que era entregada exclusivamente a militares. Este hecho es fácilmente explicado por la acusada presencia del ejército en la sociedad civil de la época imperial. Las asociaciones de apoyo a los militares y las de veteranos fueron muy comunes durante toda esta época.

     Pero quizá más destacable sea que casi no había premios exclusivamente al valor, y los pocos existentes solían concederse la mayoría de las veces a título póstumo. Se hace un poco extraño, pero es fácil de comprender si se tiene en cuenta la particular filosofía de vida japonesa. En la mayoría de ejércitos, las condecoraciones cumplen dos funciones distintas según su tipo: las de aptitud, campañas y servicio prolongado informan del historial militar del portador, mientras que las de mérito y valor señalan al portador como individuo que ha realizado unas acciones merecedoras de crédito. Sin embargo, el valor en la consecución de los objetivos del emperador, bajo el punto de vista japonés, no era algo a recompensar, sino un deber ineludible. Partiendo de ahí, el listón para que un hecho valeroso fuera considerado como extraordinario estaba muy alto.


     Una diferencia más sutil está en la intención. La entrega de una condecoración suele buscar dos objetivos: recompensar al que la recibe, elevando su moral, e identificarle como ejemplo a seguir para sus compañeros. Sin embargo, para el japonés medio, la moral era algo supérfluo: hasta los años cuarenta se tenía el convencimiento de que el Japón prevalecería sobre todas las calamidades, unido a su concepción de la vida y la muerte, hacía innecesario (a juicio del mando) fomentar los hechos valerosos entre la tropa. De modo que en el ejército japonés, prevalecía la intención de distinguir más que la de reforzar la moral. Prueba de ello era la costumbre ampliamente instaurada de ascender en un rango a los muertos en combate frente al enemigo, dos si habían sobresalido especialmente, como en el caso de los pilotos de aviones kamikaze.

                                                                 Versión para mujeres.

     Otra diferencia era la existencia de gran cantidad de grados para cada uno de estos premios; la mayoría eran condecoraciones que se remontaban al periodo del emperador Taisho, y se entregaba uno u otro grado dependiendo del rango del premiado, no del mérito de la acción. 
 
    Desgraciadamente, la información existente sobre las medallas empleadas por el ejército japonés es muy incompleta. En parte debido a que material como las listas de condecorados fueron quemados ritualmente durante la rendición para evitar su captura, en parte también por el proceso de desmilitarización forzosa al que los USA sometieron al Japón durante la ocupación tras la guerra. En este proceso se destruyeron decenas de miles de condecoraciones y documentos. 
 
                                                                      Orden de 8ª clase. 

     A pesar del aparente desdén por las condecoraciones, el hecho de recibir una era un gran aliciente para cualquiera. Siempre se entregaban por orden del Emperador (no solo en su nombre), de modo que recibir una significaba que se había recibido su atención durante unos momentos. De hecho, las condecoraciones de 1er y 2o grado eran concedidas por el emperador en persona. Pero esa "atención" requería mucho tiempo para llevarse a cabo. El proceso de concesión solían tardar meses, o incluso años.

      A esta condecoración en concreto también se le dan otros nombres como Tesoro secreto, Espejo y Joyas, entre otros. Fue instaurada por el edicto imperial Nº 1 del 4 de Enero de 1.888. Otorgada en tiempo de guerra a los oficiales por actos de valentía, se otorga en tiempo de paz por el servicio largo y notable tanto a japoneses como a extranjeros todavía hoy en día. Se comenzó a otorgar a mujeres a partir del 1919 tras el edicto imperial Nº 232 del 22 de Mayo. Está dividida en ocho clases.

    Fue la primera entre las órdenes en ser instaurada. En tiempos de paz se otorgaba según el tiempo en servicio; para los altos oficiales de 1ª clase tanto del gobierno como del ejército (“chokunin” ), recibían la de 4ª clase por 5 años de servicio, la de 2ª clase por 7 años y la 1ª clase por 10 años; los oficiales rango inferior (“sokunin”) recibían la de 6ª clase por 12 años; los oficiales de 3er rango (“Hannin”) recibían la de 8ª clase tras 18 años de servicio.

                                                              Nuevo diseño desde el 2003.
 
     La condecoración es de gran belleza y consiste en una estrella en plata sobre una superficie de esmalte azul, rodeada de 16 rubíes, unida por líneas doradas. Todo ello está montado sobre una cruz con 4 rayos en esmalte blanco. Representa dos de los tres tesoros imperiales: el Espejo Yata y las Joyas Yasakani. Se decía que el Espejo era tan sagrado que ni el Emperador podía mirarlo, representa la pureza y la sabiduría. Las joyas representan la bondad, la obediencia y el afecto. 
 
     La 1ª y 2ª clase se luce solo la estrella en el pecho, la 3ª cuelga del cuello; la 4ª clase cuelga de un galón triangular con una roseta. A partir del la 6ª clase, la medalla ya no tiene dorados. La de 7ª clase ya no tiene esmaltes y es dorada y, finalmente, la de 8ª clase es enteramente plateada.

     A partir de la ordenanza del 2003 la condecoración a variado en su diseño, se complementa con una hoja de paulonia y la cinta es ahora azul con rayas naranjas.


Peterson, James W.
PETERSON, James W. Orders & medals of Japan and associated statesOrders & medals of Japan and associated states 3rd ed. Omsa. San Ramón, California, USA. 2001.


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