Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

domingo, 27 de febrero de 2011

Toru Arakawa

   Toru Arakawa no fue un Samurai, ni un emperador, ni luchó en una guerra, el señor Arakawa fue profesor de Inglés en Japón, y un ejemplo de corazón y de solidaridad. Desde que en un diario japonés conociera la noticia de las primeras fosas de la Guerra Civil, no dudó en viajar a nuestro país para ayudar, para ello comenzó a estudiar Español con solo unas cintas de casete. Un día le dijo a su mujer que se iba a España, y así fue durante los siguientes cinco años. A continuación transcribo parte de una entrevista aparecida en el País en Octubre del 2008:

   “Arakawa se plantó un día en Ponferrada con un recorte de periódico y una fotografía de Santiago Macías, vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. No intentó llamarle desde Japón. Una vez en Ponferrada, se hizo con su teléfono. Llamó.

-¿Y qué le dijiste?

   Arakawa ríe con ganas. "Intenté explicarle que había visto un reportaje y que quería ayudar. Santiago no entendía nada. Me preguntaba: '¿Pero por qué quiere un japonés ir a una exhumación? ¿Es una broma?".

   Lo mismo pensó su mujer cuando le anunció que se iba a España a pasar el verano buscando desaparecidos. Pero Toru no bromeaba. Se había preparado a conciencia. "Me costó 10 años leer en español. Aprendí con unas cintas que me ponía todas las mañanas. Luego mi hijo me compró por Internet mi primer libro en castellano, Manolito Gafotas", explica saboreando un trozo de morcilla. "Me los he leído todos: Manolito on the road, Yo y el imbécil... son muy divertidos". De ahí saltó a una extensa biblioteca en castellano sobre la Guerra Civil. Cuando terminó de leer, quiso conocer a los supervivientes y ayudar a buscar muertos. Cogió aviones y autobuses agarrado a su recorte. Desde entonces, ha participado en 22 exhumaciones. Viene todos los años.

   "En cuanto llego a casa, estoy pensando en regresar. Miro el cielo y pienso cuánto tardarán esas nubes en llegar a España". En su país, Arakawa organiza charlas en su hogar para explicar a sus amigos lo que ha estado haciendo. Les enseña fotos y responde a sus preguntas. Siempre son las mismas. "¿Por qué hay tantos? ¿Por qué tienes que ir tú a desenterrarlos? ¿Por qué siguen en fosas comunes tantos años después de la muerte de Franco?". Arakawa reconoce que aún no sabe qué responder a esa pregunta. "Yo tampoco lo entiendo", zanja muy serio.”       El país.

   Por desgracia, el señor Arakawa falleció de un ataque al corazón el 5 de Octubre del 2009. Este es un video homenaje de sus compañeros.



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