Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

sábado, 26 de febrero de 2011

El Cristianismo en Japón


La historia del Cristianismo en Japón a sido un camino lleno de dificultades, hoy en día son poco más de medio millón la cantidad de cristianos (kirishitan,  吉利支丹 o 切支) en el país. La religión cristiana llegó a Japón cuando a mediados del s. XVI el fundador de la orden de los Jesuitas, Francisco Javier, decide enviar a una misión evangelizadora a Asia. En 1549 llega a las costas de Japón siendo bien recibida por el daimio Oda Nobunaga.


La nueva fe no tarda en extenderse rápidamente y hacia el 1580 en la isla de Kiushu,  la más al sur de las cuatro islas principales de Japón, la mayoría de la población practicaba ya la nueva religión. En Kyoto, la capital, y en otras ciudades importantes ya existían importantes comunidades. En total se calcula en poco más de un millón de conversos en todo el país.

Pero todo esto cambiará en 1557 cuando Toyotomi Hideyoshi, el sucesor de Nobunaga, expulsó a muchos misioneros y a los que decidieron quedarse los crucificó. Las persecuciones no cesaron y en el 1596 se prohibió definitivamente. A principios del siguiente siglo se condenó a muerte a todos los que practicaran la religión cristiana, se les probaba obligándoles  a pisar una imagen de la virgen, la negación a pisarla era una condena segura. Sobre la mitad del s. XVII el cristianismo casi había desaparecido de Japón.

                          En este grabado puede observarse la imagen en el suelo dispuesta para ser pisoteada.


A partir de ese momento el cristianismo pasó a la clandestinidad, conservándose en ciudades como Nagasaki. Durante los siguientes doscientos años el aislamiento exterior de Japón propició la adquisición de características propias hasta que en el 1872 las prohibiciones fueron revocadas. Aun así estos cristianos negaron unirse a la Iglesia de Roma y hasta hoy en día forman un rama propia del cristianismo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada