Un blog dedicado a la historia japonesa en todas sus épocas, de los siglos XIX y XX sobre todo. También hablo sobre libros, cine, Kamen Rider o cualquier otra cosa que me interese...

martes, 2 de septiembre de 2014

Efeméride: La rendición de Japón.

2 de septiembre de 1945

Rendición incondicional de Japón
Con la firma del documento de rendición de la última de las pontencias del Eje se puso fin a la Segunda Guerra Mundial

Un día como el de hoy de 1945 se firmó a bordo del buque USS Missouri, anclado en la bahía de Tokio, el acta de rendición del Imperio de Japón. Tras el lanzamiento por Estados Unidos de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki (6 y 9 de agosto) y la declaración de guerra por la URSS (8 de agosto), Japón no tuvo más remedio que aceptar la situación y comenzar a negociar la paz con los Aliados. Éstos no aceptaron otros términos que no fuesen la rendición incondicional de todas las fuerzas armadas japonesas dondequiera que se hallasen. El breve documento final, de apenas ocho párrafos, fue redactado por el Departamento de Guerra de Estados Unidos y aprobado por el presidente Truman. A las 09:04 a.m. fue firmado por los representantes japoneses y unos minutos más tarde por el general Douglas MacArthur, comandante supremo de las fuerzas aliadas. Con aquel acto se puso punto final a la Segunda Guerra Mundial.



El blog no está muerto, tan solo en parada vacacional ;)

domingo, 27 de julio de 2014

Hoy en Cómo lo hacen: tambores taiko.

Esta vez traigo un documental la mar de interesante sobre la fabricación de estos imponentes instrumentos. Como se menciona en el video esta fábrica, se encuentra en Hakusan, en la provincia de Kanazawa. Esta empresa, llamada Asano, es la más importante de Japón dedicada a la fabricación artesanal de taikos. En la ciudad también se imparten cursos para poder tocarlos y de artesanía para poder construirlos. Asano lleva más de 400 años dedicados a la fabricación de taikos, lo que también los hace ser los más caros pero más buscados del mercado. Mirad el reportaje y sabréis el porqué de su fama.

domingo, 13 de julio de 2014

Introducción a las medallas y órdenes del Imperio Japonés (1874-1945)

   Uno de mis intereses desde hace años son las antigüedades y el coleccionismo, también la historia militar es una de mis pasiones, la japonesa más concretamente. Por eso hace tiempo aunando estas dos aficiones comencé sin querer a coleccionar objetos de la Segunda Guerra Mundial. Terminé centrándome exclusivamente en órdenes, medallas e insignias civiles y militares del periodo imperial (mediados del XIX hasta 1945). Este artículo fué escrito para ser publicado en la revista Ares de historia militar. Tan solo se trata de una introducción para los interesados en el mundo de la farelística (el estudio de las medallas y órdenes), aunque también puede ser interesante para cualquier persona interesada en la época.

   Hasta mediados del siglo XIX Japón todavía se encontraba en plena época feudal,pero la prohibición de cualquier injerencia del exterior impuesta por los Tokukawa llegaba a su fin. En 1853 la expedición naval norteamericana comandada por el Comodoro Perry forzó al shogun a abrir las fronteras al comercio exterior, hasta entonces muy limitado. A partir de ese momento Japón comenzó una vorágine modernizadora que afectó a todos los estratos de una sociedad que tuvo que adaptarse a los nuevos cambios. Uno de los nuevos desafíos que tuvo de afrontar el nuevo gobierno Meiji fue el de su autodefensa, se necesitaba un ejército fuerte y moderno si Japón quería competir por la supremacía en Asia. Durante el periodo Meiji entre muchos otros cambios la autoridad Imperial se restauró, perdida siglos atrás, se abolió el feudalismo y se eliminó a la casta de los samuráis. También se contrataron asesores extranjeros para supervisar la creación de un poderoso ejército y una potente armada, sobre todo acudieron oficiales de los ejércitos franceses y prusianos de lasque se copiarían sus estructuras y organización.

   Tras la Restauración Meiji el recién formado Consejo de Estado decidió en 1871 introducir también medallas y condecoraciones para sus soldados a imagen de lamedor tradición europea. Para esta tarea se designó a Matsudaira Nuido-no-Kami como primer Presidente del nuevo Departamento de Condecoraciones Imperiales. La primera condecoración oficial de guerra fue la otorgada en 1874 a los más de 3000 soldados enviados en expedición punitiva a Formosa tras la muerte de 60 marineros japoneses en un ataque ejecutado por tropas al mando de Taiwán.

Medalla conmemorativa de la expedición a Formosa (1874) (Imperialjapanmedalsandbages.com)

   Durante las siguientes décadas Japón se convirtió en una potencia capaz de hacer frente a cualquier amenaza exterior. Fortalecida gracias a una poderosa armada, una voluntad férrea, e inspirada por un sentimiento de preponderancia sobre sus vecinos comenzará a plantearse la aventura colonial. Sus primeros enfrentamientos importantes llegaron en 1895 cuando vencen a China por el control de Corea, y en 1900, donde junto a una coalición internacional lucharon durante la Rebelión Bóxer. Pero sería en 1905 cuando Japón consiguió la victoria con la que ganarse el respeto internacional que tanto deseaba. El Japón Imperial venció a Rusia en una guerra por tierra y mar por el control de una serie de puertos estratégicos en la costa China. La Guerra Ruso-Japonesa fue la primera gran derrota de una potencia occidental por un país asiático y sería ampliamente explotada por la propaganda nacionalista japonesa.

Medalla conmemorativa de la Expedición Boxer (1900) (Colección del autor)

   En la década siguiente la participación de Japón durante la Primera Guerra Mundial asaltando los puertos alemanes en China a favor de los aliados no fructiferó en los beneficios deseados por unos gobernantes, y sobre todo un ejército, que comenzaba a desconfiar de las potencias occidentales. Con la ocupación de Manchuria a comienzos de la década de los treinta las relaciones del Imperio Japonés con los Estados Unidos y sus aliados se rompieron definitivamente. Finalmente la alianza de Japón con las Potencias del Eje derivó en un conflicto armado que no finalizaría hasta 1945, cuando la pérdida de millones de vidas fue ya irreversible.

   Pese a su influencia europea el sistema de medallas y premios japonés no se asemeja a los sistemas occidentales. En primer lugar, porque las condecoraciones principales eran entregadas indistintamente tanto a civiles como a militares, excepto la Orden del Milano de Oro, entregada exclusivamente a militares por méritos de guerra. Este hecho se explica por la acusada presencia del ejército en la sociedad civil de la época. Las asociaciones de apoyo a los militares y las de veteranos del ejército fueron comunes durante toda la primera mitad del siglo veinte.

Este oficial porta orgulloso las tres órdenes japonesas más importantes. (Colección del autor)

   Pero quizá más destacable sea la dificultad para recibir los premios exclusivamente al valor, que muchas veces se concedían a título póstumo. Este hecho puede hacerse extraño si uno no tiene en cuenta la particular filosofía de vida japonesa. En la mayoría de ejércitos, las condecoraciones cumplen dos funciones distintas según su tipo: las de buen comportamiento, campañas y servicio prolongado informan del historial militar del portador, mientras que las de mérito y valor señalan al portador como un individuo que ha realizado acciones merecedoras de crédito por parte de su país. Sin embargo, el valor en la consecución de los objetivos del emperador, bajo el punto de vista japonés, no era algo a recompensar, sino un deber ineludible para cualquier ciudadano. Partiendo de ahí, el listón para que un hecho valeroso fuera considerado como extraordinario estaba muy alto. 

   Una diferencia más sutil está en la intención, la entrega de una condecoración suele buscar dos objetivos: recompensar al que la recibe, elevando su moral, e identificarle como ejemplo a seguir para sus compañeros. Sin embargo, para el japonés medio, la moral era algo superfluo, el convencimiento de que el Japón prevalecería sobre todas las calamidades, unido a su concepción de la vida y la muerte, hacía innecesario fomentar los hechos valerosos entre la tropa. De modo que en el ejército japonés, prevalecía la intención de distinguir más que la de reforzar la moral. Prueba de ello era la costumbre ampliamente instaurada de ascender de rango a los muertos en combate, como en el caso de los pilotos kamikaze.

El general Tojo con una buena muestra de condecoraciones y medallas japonesas, chinas, tailandesas y europeas.

   A pesar del aparente desdén por las condecoraciones, el hecho de recibir una era un gran honor para cualquiera y para su familia. Siempre se entregaban por orden del Emperador, no solo en su nombre, todos los documentos tienen su sello, de modo que recibir una condecoración significaba que se había recibido la atención del emperador durante unos momentos. De hecho, las condecoraciones de 1er y 2o grado eran concedidas por el emperador en persona. Pero esa atención requería esperar mucho tiempo para llevarse a cabo, el proceso de concesión solían tardar meses, o incluso años. 

   Todas las medallas y condecoraciones japonesas se entregaban con su caja correspondiente, de madera de paulonia cuya hoja es uno de los símbolos imperiales(hoy en día están hechas de plástico), también una cinta o galón y una roseta para las órdenes. Tanto las medallas como las órdenes de menor rango estaban envueltas en un papel fino que puede contener el nombre del premio y en ocasiones la fecha de facturación, aunque su carácter desechable hace que sea algo difícil de ver. Junto con todo el conjunto se podían entregar varios tipos de documentos. Los más importantes son las concesiones, estas pueden alcanzar un alto grado de detalle y arte implicados en su realización. Otro que puede verse con facilidad, de diseño sencillo, y que también se entregaba con todas las órdenes representaba un estipendio para el receptor. En ocasiones estos últimos documentos pueden ser confundidos por concesiones.

Detalle de un documento de concesión. (Colección del autor)

   Pero de entre todas las medallas y condecoraciones japonesas, las órdenes sonde las más bellas. El sistema de órdenes imperiales japonesas consta de las siguientes condecoraciones, por orden de importancia: la Orden del Crisantemo, la Orden del Sol Naciente, la Orden del Milano Dorado, la Orden de la Preciosa Corona y la Orden del Tesoro Sagrado. 

   Pese a ocupar el segundo lugar en el escalafón nacional, la Orden del Sol Naciente fue la primera otorgada por el Gobierno japonés y es la más conocida,instaurada el 10 de abril de 1875 por el Consejo de Estado, durante el reinado del emperador Meiji. Su nombre y diseño proceden del emblema nacional japonés por antonomasia, el sol naciente y los rayos que surgen de él. Se trata tanto de una recompensa civil como militar, siendo a menudo otorgada a extranjeros por sus servicios a favor del Japón.

Órdenes del Sol Naciente de 8ª y 7ª clase, también una miniatura muy poco común. (Colección del autor)

   La Orden del Sol Naciente ha tenido más de cuatro millones de receptores en su historia contando todos los grados, siendo la mayoría militares que han recibido cualquiera de las dos clases inferiores. Durante la Segunda Guerra Mundial, la Orden del Sol Naciente fue ampliamente concedida no sólo a políticos y militares japoneses,sino también a los pertenecientes a países aliados como Manchukuo, Tailandia,Finlandia, Italia o Alemania. Por ejemplo, el ministro Joachim von Ribbentrop y el mariscal Carl Gustaf Mannerheim recibieron la Orden con Flores de Paulownia, el mariscal Walther von Brauchitsch y los almirantes Raeder y Dönitz la orden de primera clase, o el Obergruppenführer Reinhard Heydrich que recibió la orden de segunda clase. 

   Otra de las órdenes más conocidas y más bellas es La orden del Tesoro Sagrado,instaurada mediante Edicto Imperial en 1.888. Consiste en una estrella en plata sobre una superficie de esmalte azul, rodeada de dieciséis piedras rojas, unidas por líneas doradas. Todo ello está montado sobre una cruz con cuatro rayos en esmalte blanco. Esta orden representa dos de los tres tesoros imperiales: el Espejo Yata y las Joyas Yasakani, de miles de años de antigüedad. Se decía que el espejo era tan sagrado que ni el Emperador podía mirarlo directamente, el espejo representa la pureza y la sabiduría, las joyas representan la bondad, la obediencia y el afecto.

Aquí vemos al ministro de exteriores japonés Yosuke Matsuoka, al Generalfeldmarschall Wilhelm Keiter y al embajador alemán Heinrich Georg Stahmer, este último portando la Orden del tesoro sagrado de 2ª clase Detrás de estos un oficial japonés luce la misma orden en su 3ª clase. (Bunderarchiv)

   Esta condecoración fue otorgada en tiempos de guerra por actos de valentía, y en tiempo de paz se entregaba por un largo y notable servicio tanto a japoneses como a extranjeros que sirvieron al país nipón. Se otorgaba una clase u otra según el grado del receptor; para los altos oficiales de 1ª clase tanto del gobierno como del ejército les correspondía la orden de 4ª clase por 5 años de servicio, la de 2ª clase por 7 años y la1ª clase por 10 años; los oficiales rango inferior recibían la de 6ª clase por 12 años de servicio; y los oficiales de 3er rango recibían la de 8ª clase tras 18 años de servicio. 

   Pero sin duda la orden más representativa para los ejércitos imperiales fue La Orden del Milano Dorado. Instaurada en el 1890 representa al milano dorado,mensajero de los dioses, que ayudó al emperador Jimmu Tenno a derrotar a los enemigos en la batalla. Se trata de la condecoración militar más alta del Japón,otorgada por demostrar valentía ante el enemigo o liderazgo en campaña. Solo se otorgó a militares japoneses, y debido a esta asociación con la guerra fue prohibida en1947 destruyéndose muchas de ellas en el proceso, se trata sin duda de una de las piezas más buscadas por los coleccionistas. Desde su instauración se otorgaron aproximadamente un millón de premios de este tipo, aunque solo 41 fueron de 1er grado y 201 de 2º. La mayoría se entregaron durante la Segunda Guerra Mundial cuando a partir de 1941 se comenzaron a conceder a título póstumo. 

Órden del Milano de Oro de 5ª clase. (Colección del autor)

   Como todas las órdenes se otorgaban según el grado del receptor, en este caso los generales lucían las de 1ª a 3ª clase; los oficiales superiores, las de 2ª a 4ª clase; los oficiales, las de 3ª a 5ª; los suboficiales, las de 4ª a 6ª, y la tropa, entre la 5ª y la 7ª.Para esta orden no había de grado 8º por lo que la mayoría de condecoraciones que se otorgaron fueron de 7ª clase.

   En cuanto a su colocación sobre el uniforme como norma general para todas las órdenes las de 1ª clase se lucen en una banda sobre el hombro derecho junto con una placa al lado derecho de la guerrera. Para las de 2ª clase solo se lucía una placa sobre el lado derecho de la guerrera. Las de 3ª clase se lucen colgadas del cuello mediante una cinta. A partir de la cuarta todas se colocan sobre el lado izquierdo en forma de pasador, las de 4ª y 5ª clase son del mismo tamaño salvo que la primera lleva una roseta en la cinta y detalles dorados. Las órdenes de 6ª son más pequeñas que las anteriores y las de 7ª y 8ª clase son más pequeñas todavía, menos detalladas y no están esmaltadas.

  Aunque en este artículo hemos visto los ejemplos más conocidos el mundo de las órdenes y medallas japonesas es mucho más amplio. Mientras el Imperio ampliaba sus fronteras también se creaban nuevos premios con los que recompensar a los que participaron a favor del Japón. Como con la anexión de Corea al Imperio, con la que se crearon toda una serie de órdenes y medallas nuevas de equivalentes a las japonesas. Lo mismo sucedió durante los años treinta en el recién estrenado estado de Manchukuo, y también en las regiones anexionadas de China y Mongolia. Para todos estos territorios se editaron medallas conmemorativas y para el antiguo territorio de Manchuria incluso toda una serie de nuevas órdenes. El periodo comprendido entre los años treinta y cuarenta es sin duda el más prolífico de todos en cuanto a la edición de medallas y condecoraciones.

Algunas medallas y órdenes del Estado de Manchukuo. (Colección del autor)

   Desgraciadamente, la información existente sobre las medallas y órdenes japonesas es muy incompleta. En parte debido a que todo el material como las listas de condecorados fueron quemadas ritualmente durante la rendición de Japón para evitar su captura, en parte también por el proceso de desmilitarización forzosa al que los Estados Unidos sometieron a Japón durante la ocupación, y tras años de intensos bombardeos se redujo a cenizas cualquier archivo existente sobre el tema. Por todas estas causas se destruyeron decenas de miles de condecoraciones y documentos imprescindibles. Pero hay que recalcar que en los últimos años gracias a los esfuerzos de muchos investigadores aficionados se han conseguido grandes avances para reconstruir la historia de las medallas y órdenes japonesas.

Bibliografía:
- PETERSON, James W. Orders and Medals of Japan and Associated States. OMSA. USA. 2000. 3ª Ed.
- http://imperialjapanmedalsandbadges.com/

Javier Firvida Blanco

miércoles, 9 de julio de 2014

Encuentran miles de monedas.

Interesante noticia, un fantástico hallazgo por casualidad:

"Durante unas obras de construcción en el distrito comercial de Kawaramachi, en el centro de Kyōto, los trabajadores desenterraron una jarrón de arcilla que contenía más de 40.000 monedas del siglo XV. La vasija Bizen de 66cm de altura fue encontrada a unos 50cm de la superficie, en el barrio de Shimogyo.
Las monedas, todas ellas agujereadas en el centro, y unidas en grupos de 97, como era habitual en el Período Muromachi (1338-1573) cuando se contaban los grupos de 97 como si fueran de 100. as monedas se estima que actualmente tienen un valor de 4 millones de yenes (unos 35.000€). Actualmente se está planteando la posibilidad de mostrar la vasija con las monedas en ella."




lunes, 7 de julio de 2014

El Museo de Katanas de Bizen.


  En la prefectura de Okayama se encuentra la provincia de Bizen. Esta región ostenta el honor de ser la mejor zona de producción de estadas de Japón. Fue sobre todo durante la época Muromachi (desde el siglo XIV hasta el XVI), una época protagonizada por las sucesivas guerras civiles, cuando su fama y perfeccionismo en la construcción de espadas alcanzó sus cotas más altas.

  Hoy en día en Bizen se siguen fabricando espadas como entonces, a la manera tradicional, método por el que suele tardarse hasta un año para terminar una espada. En Bizen también se encuentra el mayor museo y el único dedicado exclusivamente a las espadas japonesas. Según su director, Tetsuya Ueno, hoy en día quedan unos dos millones y medio de katanas antiguas. De este número enorme la mitad estarían en manos de este museo lo que supondría con diferencia una colección impresionante. De este total tan solo 111 katanas por su historia están consideradas patrimonio nacional, 55 de estas pertenecen a la colección del museo.

  Este pasado sábado tuve la oportunidad de poder asistir a una conferencia impartida por el director de este museo en Casa Asia Barcelona. Pese a ser una introducción a los diferentes estilos y épocas por las que han pasado las espadas japonesas, el señor Ueno explicó brevemente las implicaciones culturales que tenían las espadas en época samurái. Además se realizó el pase de un video donde se nos mostraba la construcción desde cero de estas míticas armas.

  Si alguien tiene la oportunidad de verlo creo que es toda una oportunidad, sin duda la katana es uno de los símbolos japoneses por excelencia y este museo es una buena muestra de esta parte de la historia japonesa.